Hoy se cumplen 6 años de la muerte de Samba Martine
Tal día como hoy, 19 de diciembre, hace seis años, moría Samba Martine tras su paso por el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche. Martine llegó a Melilla en agosto de 2011. A su llegada, entró en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes). Permaneció allí tres meses, hasta el 12 de noviembre, cuando, por sobreocupación del CETI, la trasladaron al CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros) de Aluche, en Madrid, con la intención de expulsarla del país. Portadora del VIH, como se supo posteriormente, Samba se encontraba mal desde el mismo momento en que ingresó en el CIE, y, a pesar de las reiteradas solicitudes de asistencia médica que realizó, no fue diagnosticada su enfermedad ni recibió una adecuada atención médica. Ante la gravedad de su estado, es trasladada al Hospital 12 de Octubre el mismo 19 de diciembre, donde fallece ese mismo día. Hoy, seis años después, seguimos luchando en favor de la libertad de movimiento y del derecho a migrar. Seguimos reclamando el cierre de los Centro de Internamiento de Extranjeros, instituciones opacas donde no se dan, ni se darán nunca, condiciones dignas para las personas que allí se interna contra su voluntad. Los CIEs no son centros de acogida y ayuda humanitaria, como pretenden hacernos creer las autoridades y algunos medios, sino centros de privación de libertad en los que se niega a las personas en situación administrativa irregular no sólo libertad ambulatoria, sino otros muchos derechos. Las personas internas se ven privadas de su dignidad y, como demuestra el caso de Samba Martine, se pone en peligro su salud y su integridad física. A día de hoy, las autoridades del CIE y el Ministerio del Interior siguen haciendo caso omiso a las reclamaciones que se producen dentro del CIE. Sus prioridades son otras. Mientras que las personas, internas en contra de su voluntad, reclaman al menos una comunicación fluida con abogados, familiares y organizaciones de defensa de los derechos migrantes, un trato respetuoso y digno y, en suma, no ser tratados como números, las autoridades siguen escatimando en cuestiones clave como la asistencia sanitaria dentro del CIE o la provisión de ropa de abrigo para las personas recién llegadas, entre otras cosas. Les parece más importante la programación de eventos “para amenizar la estancia de los ciudadanos extranjeros internados”; tan normal les parece la situación que hasta consideran procedente invitarnos, a las organizaciones de defensa de los derechos migrantes, a esas mismas organizaciones a quienes hace menos de dos semanas se pretendía limitar su acceso a las personas internas. Tal día como hoy, no podemos dejar de lamentar la muerte de Samba Martine, el sufrimiento de tantas y tantas personas que han pasado por el CIE y que mediante nuestras visitas sólo podemos llegar a vislumbrar, y la insensibilidad que, una vez más, demuestran las autoridades del CIE de Aluche, y su incomprensión respecto a lo que es y significa el CIE para las personas internas y para el conjunto de la sociedad, como ejemplo hiriente de una política migratoria injusta y cruel. ¡CIEs NO! ¡CERREMOS LOS CIES!
COMUNICADO URGENTE: Se mantiene la violencia en el CIE de Aluche
Según relatan varias personas, los niveles de violencia se estarían manteniendo de forma insostenible en el CIE de Aluche. Un joven denuncia nuevas agresiones por parte de los agentes de la policía nacional. El joven manifiesta que el día 5 de octubre, durante el desayuno, se habrían producido unos incidentes debido al trato humillante y las continuas vejaciones que, según informa, sufren las personas internas por parte de algunos agentes de policía en el CIE: “por las mañanas recibimos insultos racistas, una persona, sea de dónde sea, no se merece estos tratos”. Posteriormente, las personas internas fueron conducidas al patio y vieron como entró un amplio grupo de policías, muchos de ellos miembros de las Unidades de Intervención Policial (UIP) conocidas como antidisturbios. Fue en ese momento, cuando el joven que denuncia las agresiones, relata que fue insultado con frases machistas y amenazantes tales como “cuando venga tu mujer la vamos a follar” o “te vamos a encerrar”. Inmediatamente después de los insultos unos 4 o 5 miembros de la policía habrían comenzado a golpearle de manera brutal y contundente tal y como él mismo relata en un escrito enviado al Juez de Control. Algunos testigos afirman haber clamado entre llantos para que cesasen las agresiones. Posteriormente, el joven habría sido conducido a la celda de aislamiento y, sin abrigo ni asistencia, habría pasado toda la noche herido y con frio. Habría permanecido aislado cerca de 22 horas. Los compañeros pensaban que no estaba en el CIE y que le habrían llevado a un hospital. Sin embargo, según su testimonio, no ha recibido ningún tipo de atención sanitaria. Las activistas de SOS Racismo Madrid que han podido visitarle han podido comprobar que estaba emocionalmente afectado, sudando de una manera intensa, con hematomas en los ojos y heridas por todo el cuerpo que a simple vista parecen bastante graves. Desde SOS Racismo manifestamos una gran preocupación por estos hechos que no son aislados y que se vienen sucediendo de forma intensa y grave en las últimas semanas. Se detecta un uso impune y desproporcionado de la fuerza por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Por todo ello, desde SOS Racismo hemos trasladado esta denuncia al Juzgado de Control y al Defensor del Pueblo a fin de que turne una visita urgente al CIE de Aluche. Así mismo, hemos iniciado los trámites para interponer una denuncia por la vía penal con el apoyo de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura. Desde SOS Racismo exigimos: Que cese la represión y violencia en el CIE de Aluche Que las personas que denuncian agresiones sean atendidas por un médico forense y que les sean entregados los correspondiente informes Que se tomen las medidas necesarias para investigar los hechos denunciados Que se paralicen las deportaciones de las personas afectadas y testigos a fin de que la investigación se pueda resolver Que se adopten las medidas necesarias para garantizar el derecho a la justicia e integridad física y moral de las personas internas, así como el derecho a la tutela judicial efectiva Por todo ello, convocamos a una concentración el próximo lunes 9 de octubre a las 18.30h delante del CIE de Aluche (Avenida de los Poblados s/n – metro Aluche), en señal de apoyo a las personas afectadas y para exigir el respeto a su dignidad, el cierre de todos los CIE y el fin de las deportaciones.
Varias personas denuncian múltiples y graves agresiones en el CIE de Aluche
El pasado sábado 30 de septiembre, cerca de 50 personas se escaparon del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche. Muchas de estas personas habían sido trasladadas al CIE de Madrid desde la frontera, inmediatamente después de su entrada en territorio y tras superar una travesía peligrosa y potencialmente traumática. Tras estar sometidas a una situación de privación de libertad en un espacio hostil como es el CIE y en el que las situaciones de estrés y ansiedad se suceden a las vulneraciones de derechos, realizaron un intento desesperado de escapar. Según relatan las personas afectadas, estos hechos habrían dado lugar a una sucesión de malos tratos tanto hacia las personas que participaron de la fuga como hacia las que no lo hicieron. Así, un joven explica que cuando terminó la cena y se dirigía a su celda, habría sido interceptado por dos agentes de la policía nacional que le habrían empujado y propinado una brutal patada en el pecho. El joven ha estado vomitando sangre posteriormente lo que ha implicado que tuviese que acudir al servicio médico. Otras dos personas se escaparon al ver la puerta abierta y fueron halladas por varios agentes de la policía nacional en las inmediaciones del CIE. Entonces, explican que no opusieron resistencia y se colocaron las manos en la cabeza. Según refieren, habrían sido esposadas y golpeadas durante varios minutos. Una de ellas habría llegado a perder el conocimiento. Actualmente tienen el cuerpo cubierto de hematomas como las activistas de SOS Racismo han podido comprobar. El ambiente de represión se habría mantenido. El domingo 1 de octubre, mientras se formaba la fila del comedor, un joven que no participó en la fuga, esperaba su turno. Según informa, un agente de policía les habría hostigado para que formasen la fila, entonces habría cerrado la puerta en la que estaba apoyado aplastando su mano. Las demás personas presentes gritaron para que abriesen la puerta al ver que se le había pillado y sangraba. El joven cuenta que fue obligado a permanecer en el comedor hasta que finalizó el turno a pesar de que la mano le sangraba. Posteriormente, fue trasladado al servicio médico del CIE y al hospital donde recibió tratamiento y una sutura. Asimismo, el lunes 2 de octubre a las 23.30 horas, después de que se realizase el recuento de la noche, las personas que están ubicadas en el módulo de la primera planta afirman haber recibido golpes indiscriminados e insultos por parte de los agentes de la policía nacional. Esto lo explican en una carta firmada por cerca de 40 personas y dirigida al Juez de Control. En dicha carta relatan “todos los días nada más levantarnos recibimos tratos racistas, empujones, insultos, amenazas (…) qué pasa con nuestro respeto, nuestros derechos y nuestra dignidad”. Además expresan en estos términos lo que supone el encierro en CIE: “tenemos nuestras familias sufriendo afuera, hay personas a las que deportan y no tienen nada de familia ni nada de dinero en su país o incluso llevan toda su vida en España y los quieren deportar. Esto, señor juez, es un infierno”. Dos de las personas que relatan haber sufrido agresiones han recibido una denuncia por parte de la policía. Cabe recordar el análisis del Defensor del Pueblo ante este tipo de procedimientos: “el problema se acrecienta cuando, paralelamente a dictarse un auto de sobreseimiento provisional por no haber podido encontrarse indicios de delito en la denuncia formulada por las posibles víctimas, estas personas reciben notificaciones de la instrucción de Diligencias Previas que se siguen de forma paralela en un Juzgado de Instrucción y que tienen su origen en la denuncia formulada por funcionarios de policía por los mismos hechos que denunciaron los interesados. Si bien estas denuncias dan lugar con frecuencia a la apertura de un juicio oral –dado que pudiera tratarse de un delito de atentado a la autoridad y de lesiones- en estas quejas se refleja la preocupación de que ambos procedimientos en su fase preliminar, originados por denuncias cruzadas sobre mismos hechos hayan recibido un tratamiento claramente diferenciado que, según el criterio de quienes sostienen su pretensión, no parece encontrar una justificación objetiva, dada la asimétrica línea investigadora”. Con el apoyo de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura y de la Asociación Libre de Abogados, SOS Racismo ha iniciado los trámites para denunciar estos hechos. Desde SOS Racismo queremos mostrar nuestra preocupación por estos hechos tan graves y solicitar una investigación de los mismos. Alertamos de la posibilidad de que las personas afectadas sean deportadas, poniendo de este modo barreras al esclarecimiento de los hechos y su posible reparación. Por todo ello, exigimos la paralización de las deportaciones de todas las personas afectadas y testigos de estos hechos.
60 personas denuncian tratos vejatorios en el CIE de Aluche
El pasado 24 de septiembre, 60 personas internadas en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche firmaban conjuntamente una carta que enviaron al Juez de Control. En dicha carta denunciaban que “los abusos de autoridad y los tratos vejatorios son constantes, con burlas y con tratos xenófobos por parte de los Agentes de Policía”. Afirman que estos tratos son especialmente incisivos con las personas no hispanohablantes, hacia quienes, según relatan, aumentan las burlas y abusos de autoridad. Cabe señalar que muchas de las personas firmantes han sido trasladadas al CIE desde la frontera, inmediatamente tras su llegada al Estado español. Estas personas han enfrentado un duro y peligroso viaje, tal y como obliga el sistema actual de fronteras por el cual 2654 personas han perdido la vida en el mar Mediterráneo en el año 2017. Muertes cuya responsabilidad apunta directamente a las políticas migratorias de la Unión Europea y del Estado español. Tras esta experiencia potencialmente traumática, muchas personas afirman sentirse tratadas “como animales” y perciben que la falta de conocimiento del idioma es castigada con desprecios, lo que convierte su llegada a territorio europeo en un verdadero infierno. Las personas firmantes recalcan que se trata de unos hechos “que no deberían suceder pero suceden continuamente”. No obstante, añaden que no se trata de hechos en que estén implicados todos los agentes de policía que se encuentran en el CIE. En respuesta a dicha carta, el Juez de Control emitió un auto el pasado 26 de septiembre en el que requiere al director del CIE de Aluche para que “dé instrucciones a todos los agentes de policía de que el respeto a la dignidad e integridad moral de las personas internadas es una obligación constitucional básica que incumbe a todos los Agentes de Policía”. Además, reitera que la carta está firmada por 60 personas lo que “resulta expresivo del malestar”. Desde SOS Racismo Madrid queremos poner en valor la valentía de quienes denuncian este trato aun permaneciendo privadas de libertad, bajo control policial y enfrentando un proceso de deportación. Queremos así mismo apoyar su petición de un trato digno y respetuoso, lo cual consideramos incompatible con la propia existencia de los CIE. No hay que olvidar que en estos lugares se encierra a personas por estar en situación administrativa irregular, es decir, por una falta administrativa. En los últimos meses, SOS Racismo Madrid ha recibido diversos testimonios de malos tratos en el CIE de Aluche que han sido denunciados ante los Juzgados correspondientes. Por otro lado, esta misma semana Tanquem Els CIE y el Centro para la Defensa de los Derechos Humanos Iridia presentaban una denuncia por malos tratos y vejaciones racistas en el CIE de Zona Franca, en Barcelona. Todas estas denuncias son el reflejo de la realidad estructural de racismo institucional en la que se inscriben los CIE y las deportaciones, mostrando de forma clara que la política migratoria de España y de la Unión Europea se basa en la violencia y en la exclusión. Los CIE son espacios de opacidad e impunidad en los que se suceden situaciones como las que denuncian las personas afectadas. Estos centros, tanto por su mera existencia como por lo que sucede en su interior, se caracterizan por el racismo y la intimidación. Todo ello evidencia una vez más la necesidad apremiante de cerrar los CIE y de acabar con las deportaciones.
La dignidad no puede ser encerrada en un CIE
Unas 60 personas han pasado toda la noche en la azotea del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche de Madrid a la intemperie para exigir de forma pacífica dignidad frente a las deficientes condiciones de internamiento que vulneran los derechos más elementales y exigir su libertad ante una medida tan ilegítima como desproporcionada. Durante la última semana, en el CIE de Aluche, varios enfermos han recibido una atención sanitaria inadecuada, enfermos que además han sido expulsados a pesar de tener un cuadro febril complejo, como ha podido comprobar una de las organizaciones sociales que visitan este CIE. Cabe recordar que hace 5 años murió Samba Martine, interna en este mismo centro, tras serle negada la asistencia médica hasta en diez ocasiones. Esta misma semana también se ha podido contrastar falta de prendas de abrigo, lo que ha empeorado la situación de las personas enfermas. El cuadro más dantesco se vivió el pasado domingo por la tarde con enfermos esparcidos por el suelo sin ningún tipo de atención médica, al no estar concertada en ese horario, como denuncian las organizaciones sociales. Asimismo, esta semana, se ha podido documentar casos de expulsiones sin notificación en tiempo y forma, algo especialmente grave si tenemos en cuenta que el propio Juez ha recordado al director del CIE que ha de respetar el derecho de asilo (no respetarlo implica expulsar a personas cuya vida puede estar en peligro en caso de retorno forzoso a su país). Las lamentables condiciones del CIE de Aluche no son ni un problema puntual ni específicas de este CIE sino que reflejan un problema estructural que afecta a todos los centros de internamiento del Estado, sentencian las organizaciones sociales. Por ejemplo, el CIE de Zapadores (Valencia) se encuentra cerrado temporalmente debido a una plaga de chinches a la que no se acaba de poner solución y somete a los internos a una tortura cotidiana. El CIE de Barcelona ha reabierto en medio de una fuerte polémica por no cumplir las mínimas condiciones humanitarias. Del CIE de Murcia se han fugado cerca de 70 internos la semana pasada. Hace unos meses las trabajadoras sociales solicitaron de nuevo el cierre del CIE de Barranco Seco en Canarias ante las deficientes infraestructuras. Incluso el propio Ministerio del Interior ha reconocido ante un juez que no puede garantizar las mínimas condiciones y que eso podŕia llevar al cierre de los CIE por imperativo legal, como ya denunció la Campaña Estatal por el Cierre de los CIE. Por todo ello, la Campaña Estatal por el Cierre de los CIE, manifesta y denuncia que: La dignidad no puede ser encerrada ni sometida dentro de un CIE, por esta razón la reivindicación de libertad y trato digno es una expresión de protesta tan importante como legítima ante las políticas migratorias de UE. Los CIEs quedan muy lejos de ser centros de acogida de migrantes como se pretende hacer creer en ocasiones a la opinión pública; son calabozos ampliados en los que se priva de libertad a personas para ser deportadas contra su voluntad. Por ello, consideramos legítimos y justos y vamos a seguir apoyando los movimientos de resistencia de las personas internas. Las políticas migratorias de la UE no sólo no respetan los Derechos Humanos sino que además generan racismo institucional en forma de denegación de asilo, identificaciones policiales, internamientos y expulsiones. El comportamiento de las personas internas y de las personas congregadas en apoyo en torno al CIE de Aluche demuestran cómo aún hay espacio para la solidaridad. La situación de los CIE es tan ilegítima como desproporcionada e insostenible al no ser ni un problema puntual en el CIE de Aluche ni específico de este centro, es un problema estructural que clama por el cierre de todos los CIEs del Estado Es necesario un seguimiento de los casos de cada una de las personas movilizadas, el trato al que son sometidas y el destino que se les depara. Asegurando sus derechos como la defensa judicial adecuada o la asistencia sanitaria. Ante todo esto, los colectivos de la Campaña Estatal apelan a la solidaridad y la movilización sostenida de la sociedad por el cierre definitivo y sin condiciones de todos y cada uno de los CIEs del Estado Español e instan a participar en próximas convocatorias que serán difundidas en las redes sociales mediante etiquetas propias como #CIEsNo. Migrar es un derecho, no un delito. ¡Ningún ser humano es ilegal! ¡Cerremos los CIEs!
Sin derecho al asilo en el CIE de Aluche
El juzgado de control insta al director del CIE de Aluche a garantizar el derecho de asilo de las personas internas Tras las reiteradas quejas presentadas por Asociación Karibu y SOS Racismo Madrid, el Juzgado de Instrucción nº6 en funciones de control del CIE de Aluche ha emitido un auto con fecha de 3 de octubre de 2016, por el que insta al director de este centro a garantizar el derecho de asilo a las personas internadas. Cabe recordar que las personas que sufren el encierro en estos centros tienen derecho a solicitar protección internacional en España como establece el artículo 16.1 de la Ley de Asilo. Del mismo modo, estas personas tienen derecho a ser informadas en un idioma que les sea inteligible de su situación y sus derechos así como a que la información relativa al asilo tenga carácter confidencial. Sin embargo, desde hace años venimos denunciando cómo de manera sistemática, el derecho al asilo se ve vulnerado en el CIE de Madrid. La información que se da a las personas internas se reduce a una fotocopia prácticamente ilegible que no facilita la comprensión del procedimiento. Además, en numerosas ocasiones, hemos detectado cómo las solicitudes presentadas por las personas internas no son tramitadas por las autoridades del CIE. De este modo, muchas personas han sido deportadas a países donde su vida corre peligro sin siquiera haber sido escuchadas, vulnerándose así el principio de no devolución. Actualmente, la solicitud de asilo se realiza por las personas interesadas mediante un escrito que depositan en un buzón puesto a tal efecto en el pasillo del CIE, de modo que el solicitante pierde el control de su solicitud en ese momento. En este auto, el Juzgado de Instrucción nº6 insiste en garantizar el derecho al asilo en el CIE de Aluche. Así, recuerda que cuando una persona internada presenta un escrito del tipo que sea, tiene “el derecho a que se le selle la copia del escrito”, siguiendo el procedimiento administrativo habitual. Para garantizar este punto, el juzgado requiere al CIE que adopte varias medidas, como “el establecimiento de un horario, lugar y personal suficiente para que los internos puedan entregar en mano su solicitud de asilo y recibir, en ese momento, copia sellada de su solicitud de asilo”. Además, pide que dichas peticiones de asilo se registren en el libro de registro del centro Este no es el primer auto de un juzgado instando al CIE de Aluche a garantizar el derecho de asilo. En Karibu y SOS Racismo Madrid esperamos que esta nueva comunicación contribuya definitivamente al respeto de un derecho especialmente importante para personas que se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad. El derecho al asilo es uno de tantos derechos que, a día de hoy, siguen sin respetarse en el CIE de Aluche. Además, desde Karibu y SOS Racismo Madrid consideramos que la mera existencia de estas cárceles para extranjeros es contraria a la dignidad humana por lo que exigimos su cierre como única vía posible para una sociedad justa.
Informe CIE 2015: Situaciones de extrema vulnerabilidad
En el CIE se interna a personas que se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad incumpliendo de este modo los artículos 62.1 y 62.4, de la LOEx 4/2000 así como la Circular 6/2014 de la DGP para solicitar el ingreso en los CIE. En última instancia, el Real Decreto 162/2014 que regula el funcionamiento y régimen interior de los CIE establece en su artículo 37 que el Director tiene la potestad para poner en libertad a una persona cuando existan razones médicas fundadas, sin embargo, el caso de la mujer embarazada encerrada en el CIE en el mes de octubre nos demostró que, a pesar de tener un embarazo de alto riesgo, permaneció encerrada varios días antes de ser puesta en libertad. En el año 2015 hemos visitado a personas en el CIE de Aluche que declaraban vivir dificultades tales como: sufrir amenazas en el país de origen ser apátridas ser homosexuales y tener miedo a que el resto de personas internas lo supiese por lo que no querían solicitar asilo tener dificultades para que sus familiares pudiesen visitarles tener familiares en situación de dependencia a su cargo sufrir enfermedades físicas estar embarazada sufrir trastornos de salud mental no tener familia ni red de apoyo en el país de origen declararse en huelga de hambre ser engañadas por abogadas/os fraudulentas/os ser víctimas de trata con fines de explotación laboral o sexual tener discapacidad tener hijas/os menores a cargo ser víctimas de violencia machista vivir situaciones de precariedad y pobreza haber sufrido restricciones al derecho de visitas de familiares y conocidas/os tener escasas o nulas vías de contacto telefónico no comprender su situación jurídica haber sido internada/o en CIE en reiteradas ocasiones Ante estas circunstancias de especial vulnerabilidad, el encierro y la deportación se tornan, si cabe, más inhumanos y crueles, incidiendo en la exclusión y victimización de estas personas. Menores en el CIE Resulta especialmente preocupante el hecho de que, tan solo en el año 2015 hemos visitado a 12 personas que declaraban ser menores de edad en el CIE de Aluche. El daño, en términos humanos, que causa el CIE a las personas que son encerradas en él es de profundo calado. En el caso de menores de edad, además de tratarse de una ilegalidad pues no se permite el internamiento de menores (artículo 62.4 LOEx 4/2000), genera un daño del que el Estado debe responsabilizarse. El encierro de menores en el CIE evidencia fallos en el sistema de protección a la infancia. Una vez más, se pone de manifiesto que en materia migratoria, el control de fronteras tanto exteriores como interiores prima sobre el respeto a los Derechos Humanos y, en este caso concreto, el de protección a la infancia, así como su deber y compromisos adquiridos en la Convención sobre los Derechos del Niño de actuar en base al interés superior de niños y niñas, respetando el principio de no discriminación, garantizando el derecho a tener un desarrollo adecuado y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. El encierro de menores de edad pone de manifiesto cómo en los CIE se vulneran los derechos fundamentales. Asilo De las 257 personas que hemos visitado en 2015, sólo 36 de ellas solicitaron asilo. Teniendo en cuenta que el CIE es uno de los puestos habilitados para solicitar asilo dentro del Estado Español, cabría esperar un número de solicitudes más elevado, máxime cuando se encierra y deporta a personas originarias de países en conflicto y de países que persiguen a determinados grupos de personas. Una de las razones por las que esta cifra no es más elevada puede atribuirse al miedo y la desconfianza que pueden desarrollar las personas solicitantes de asilo hacia las instituciones, por los abusos que han podido sufrir. Además esta desconfianza se ve agravada por la hostilidad del CIE como espacio de control represivo. Asimismo, hay que tener en cuenta que muchas personas conocen las pocas posibilidades de ver su solicitud admitida a trámite. Es por esto que muchas veces prefieren esperar para solicitar asilo en otro lugar. Las personas encerradas en el CIE saben que la solicitud desde el CIE es menos susceptible de generar credibilidad que la realizada en libertad y en territorio, directamente en la Oficina de Asilo y Refugio o en las comisarías habilitadas. Según los datos de CEAR, en 2014 se registraron 587 solicitudes de asilo en todos los CIE y 170 en el CIE de Aluche. Tan solo el 62,6% de las solicitudes de asilo presentadas en puestos fronterizos y CIE fueron admitidas a trámites frente al 98% de solicitudes presentadas en territorio. Esta diferencia sustancial en las cifras evidencia las dificultades reales de acceso al derecho de asilo desde los CIE. En esta línea, hemos detectado que una de las preguntas más habituales que se hace a las personas durante las entrevistas de asilo en el CIE es si solicitan el asilo para evitar la expulsión. Consideramos que se trata de una pregunta fuera de lugar que predispone la evaluación del caso en contra del relato de la persona solicitante y dificulta el acceso al derecho de asilo puesto que resulta evidente que una persona cuya vida corre peligro en el país de origen y que se enfrenta a una posible deportación, solicita protección justamente para no ser expulsada al país en el que su vida peligra. Esta tendencia se ve reflejada en los datos de las personas visitadas: tan solo el 0.4% de las solicitudes presentadas fue admitido a trámite. Durante los años que llevamos realizando visitas hemos sido testigo de la obstaculización policial para acceder al derecho de asilo. Son numerosos los casos de personas que han realizado un escrito para solicitar asilo en el CIE y cuyo escrito no ha sido tramitado por las autoridades del CIE para hacerlo llegar a la Oficina de Asilo y Refugio. De esta manera, muchas personas han sido deportadas sin haber sido siquiera escuchadas. Por este motivo, el 23 diciembre de 2015, los juzgados de instrucción en funciones
Informe CIE 2015: Lugar y condiciones de la detención
La mayoría de personas a las que hemos visitado en 2015 han sido detenidas en Andalucía (14,4%), Madrid (13,2%), País Vasco (5,4%) y Castilla y León (4,7%). Es importante tener en cuenta que el 66% de las personas visitadas tienen su familia, red de apoyo, vida construida fuera de la Comunidad de Madrid. Esto supone, como mencionábamos en apartados anteriores, que sus familiares tienen grandes dificultades para hacer visitas, enviar sus bienes y despedirse antes de que la persona sea deportada. Por otro lado, una gran dificultad a la que estas personas se enfrentan es en el momento de regresar a su hogar una vez son liberadas. En reiteradas ocasiones, las personas son liberadas al final del día o incluso en horas nocturnas. En ese horario no tienen la posibilidad de recibir el apoyo de las organizaciones que realizan visitas en el CIE de manera que son abandonadas en la calle sin recursos ni información sobre cómo llegar a la estación, dónde dormir o comer. El 30,4% de las personas visitadas fueron detenidas en espacios públicos. Este dato pone el foco sobre los controles de identidad basados en el perfil étnico. Estas personas fueron identificadas por policías con o sin uniforme debido a su perfil étnico. La mayoría de personas que habían sido detenidas en el marco de controles de identidad en el espacio público provenían de Aragón, Cantabria y Madrid. El 3,9% de las detenciones se produjeron a raíz de una denuncia. En muchos casos estas denuncias se han producido como forma de chantaje, acoso y amenaza por parte de quienes emplean a estas personas. En este sentido, la vulnerabilidad de las mujeres es cuantitativamente más grave. En 2014, la mayoría de ellas fueron detenidas a raíz de una denuncia (46,2%), esto refleja lo comentado anteriormente sobre la menor presencia en el espacio público de las mujeres migrantes en situación administrativa irregular. La mayoría de los hombres, en cambio, son más vulnerables en espacios públicos, el 54,2% de ellos fue detenido en este contexto. Resolución colectiva de internamiento En el año 2015 hemos detectado una resolución colectiva de internamiento. Se trata de una resolución emitida por un juzgado de Andalucía que acordaba el internamiento de 40 personas para la ejecución del acuerdo de devolución. Esta resolución de internamiento se acordó sin haber analizado si se cumplían los requisitos para la expulsión de las 40 personas y sin hacer referencia individualizada a ninguna de las personas de las que se acordaba el internamiento. Sin embargo, entre estas 40 personas se encontraban personas susceptibles de necesitar protección internacional, presuntos menores de edad, familiares directos de residentes regulares en España o madres y padres de menores que se encontraban en la misma embarcación y de quienes fueron separados cuando los menores pasaron al sistema de acogida y protección. Por este motivo consideramos que este auto de internamiento no se ajusta a derecho y es lesivo para las personas implicadas. Con esta resolución se ha vulnerado el derecho a la tutela judicial efectiva así como el estudio individualizado de cada uno de los casos. La existencia de esta resolución resulta especialmente preocupante y es representativa de la tendencia en política migratoria de los últimos tiempos. Las personas son deshumanizadas y tratadas como mercancía que hay que almacenar y transportar. Esto recuerda a los episodios más oscuros de la historia europea y vemos cómo se repite con las devoluciones en caliente, los acuerdos con países como Turquía o Marruecos y la firma de contratos con compañías aéreas. Condiciones del internamiento En 2015 ha cambiado la dirección del CIE de Aluche, sin embargo, la gestión sigue siendo exclusivamente policial. No se ha incorporado la figura de Administrador/a como personal ajeno a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado como exige el Reglamento. Como se ha analizado, no se cumplen las garantías sanitarias establecidas en el Reglamento y, por supuesto, no se han observado mejoras en el respeto de los Derechos Humanos. El respeto de los Derechos Humanos es incompatible con la existencia de los CIE y por este motivo el Estado de Derecho no puede permitir albergar estos centros entre sus ciudades. Las mejoras que se han dado en la cotidianidad para las personas internas se deben a las resoluciones de los juzgados de control. En este sentido, cabe señalar la permisión para utilizar teléfonos móviles durante 4 horas al día tras el auto emitido por el juzgado de instrucción nº6 en funciones de control. Esto ha facilitado la comunicación con familiares y abogadas/os. Sin embargo, no comprendemos la limitación en el uso de teléfonos durante el resto de horas. Este tipo de limitaciones inciden en el carácter carcelario de los CIE. 2015 es el año en el que ha habido al menos un brote de sarna en el CIE de Aluche poniendo de manifiesto, una vez más, las condiciones de insalubridad que se dan en estos centros donde las personas son encerradas en celdas de 8 personas y donde no se garantizan los suficientes materiales de higiene, ropa limpia, etc. Consecuencias psicosociales En términos humanos, el internamiento en CIE supone una ruptura con la vida. Representa una ruptura con la red de apoyo pues las personas son privadas de libertad y alejadas de sus seres queridos. Quiénes viven en Madrid pueden tener la posibilidad de recibir una breve visita al día, sin embargo para quienes no viven en Madrid esto se torna complejo y prácticamente imposible. También supone una ruptura con el empleo y esto tiene como consecuencia incidir en la precariedad de la vida de muchas personas. Concretamente de quienes son las únicas personas que aportan un salario a la familia y en este sentido genera una ruptura con el rol de las personas y en las estructuras familiares, máxime si la persona es deportada. Supone igualmente una ruptura con la vida cotidiana y con el proyecto migratorio de las personas, rompiendo sus sueños, expectativas y esfuerzos. El encierro en CIE genera sentimientos de desconfianza hacia las instituciones y hacia la
Informe CIE 2015: Situaciones de extrema vulnerabilidad en el CIE
La comisión CIE de SOS Racismo Madrid ha elaborado un informe fruto de su trabajo de fiscalización y vigilancia en el CIE de Aluche de Madrid. De cara al 15J Día por el cierre de los CIEs, estamos publicando extractos del informe, que se presentará oficialmente la semana del 20 de junio. En el CIE se interna a personas que se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad incumpliendo de este modo los artículos 62.1 y 62.4, de la LOEx 4/2000 así como la Circular 6/2014 de la DGP para solicitar el ingreso en los CIE. En última instancia, el Real Decreto 162/2014 que regula el funcionamiento y régimen interior de los CIE establece en su artículo 37 que el Director tiene la potestad para poner en libertad a una persona cuando existan razones médicas fundadas, sin embargo, el caso de la mujer embarazada encerrada en el CIE en el mes de octubre nos demostró que, a pesar de tener un embarazo de alto riesgo, permaneció encerrada varios días antes de ser puesta en libertad. En el año 2015 hemos visitado a personas en el CIE de Aluche que declaraban vivir dificultades tales como: Sufrir amenazas en el país de origen Ser apátridas Ser homosexuales y tener miedo a que el resto de personas internas lo supiese por lo que no querían solicitar asilo Tener dificultades para que sus familiares pudiesen visitarles Tener familiares en situación de dependencia a su cargo Sufrir enfermedades físicas Estar embarazada Sufrir trastornos de salud mental No tener familia ni red de apoyo en el país de origen Declararse en huelga de hambre Ser engañadas por abogadas/os fraudulentas/os Ser víctimas de trata con fines de explotación laboral o sexual Tener discapacidad Tener hijas/os menores a cargo Ser víctimas de violencia machista Vivir situaciones de precariedad y pobreza Haber sufrido restricciones al derecho de visitas de familiares y conocidas/os Tener escasas o nulas vías de contacto telefónico No comprender su situación jurídica Haber sido internada/o en CIE en reiteradas ocasiones Ante estas circunstancias de especial vulnerabilidad, el encierro y la deportación se tornan, si cabe, más inhumanos y crueles, incidiendo en la exclusión y victimización de estas personas. Menores en el CIE Resulta especialmente preocupante el hecho de que, tan solo en el año 2015 hemos visitado a 12 personas que declaraban ser menores de edad en el CIE de Aluche. El daño, en términos humanos, que causa el CIE a las personas que son encerradas en él es de profundo calado. En el caso de menores de edad, además de tratarse de una ilegalidad pues no se permite el internamiento de menores (artículo 62.4 LOEx 4/2000), genera un daño del que el Estado debe responsabilizarse. El encierro de menores en el CIE evidencia fallos en el sistema de protección a la infancia. Una vez más, se pone de manifiesto que en materia migratoria, el control de fronteras tanto exteriores como interiores prima sobre el respeto a los Derechos Humanos y, en este caso concreto, el de protección a la infancia, así como su deber y compromisos adquiridos en la Convención sobre los Derechos del Niño de actuar en base al interés superior de niños y niñas, respetando el principio de no discriminación, garantizando el derecho a tener un desarrollo adecuado y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. El encierro de menores de edad pone de manifiesto cómo en los CIE se vulneran los derechos fundamentales. Asilo De las 257 personas que hemos visitado en 2015, sólo 36 de ellas solicitaron asilo. Teniendo en cuenta que el CIE es uno de los puestos habilitados para solicitar asilo dentro del Estado Español, cabría esperar un número de solicitudes más elevado, máxime cuando se encierra y deporta a personas originarias de países en conflicto y de países que persiguen a determinados grupos de personas. Una de las razones por las que esta cifra no es más elevada puede atribuirse al miedo y la desconfianza que pueden desarrollar las personas solicitantes de asilo hacia las instituciones, por los abusos que han podido sufrir. Además esta desconfianza se ve agravada por la hostilidad del CIE como espacio de control represivo. Asimismo, hay que tener en cuenta que muchas personas conocen las pocas posibilidades de ver su solicitud admitida a trámite. Es por esto que muchas veces prefieren esperar para solicitar asilo en otro lugar. Las personas encerradas en el CIE saben que la solicitud desde el CIE es menos susceptible de generar credibilidad que la realizada en libertad y en territorio, directamente en la Oficina de Asilo y Refugio o en las comisarías habilitadas. Según los datos de CEAR, en 2014 se registraron 587 solicitudes de asilo en todos los CIE y 170 en el CIE de Aluche. Tan solo el 62,6% de las solicitudes de asilo presentadas en puestos fronterizos y CIE fueron admitidas a trámites frente al 98% de solicitudes presentadas en territorio. Esta diferencia sustancial en las cifras evidencia las dificultades reales de acceso al derecho de asilo desde los CIE. En esta línea, hemos detectado que una de las preguntas más habituales que se hace a las personas durante las entrevistas de asilo en el CIE es si solicitan el asilo para evitar la expulsión. Consideramos que se trata de una pregunta fuera de lugar que predispone la evaluación del caso en contra del relato de la persona solicitante y dificulta el acceso al derecho de asilo puesto que resulta evidente que una persona cuya vida corre peligro en el país de origen y que se enfrenta a una posible deportación, solicita protección justamente para no ser expulsada al país en el que su vida peligra. Esta tendencia se ve reflejada en los datos de las personas visitadas: tan solo el 0.4% de las solicitudes presentadas fue admitido a trámite. Durante los años que llevamos realizando visitas hemos sido testigo de la obstaculización policial para acceder al derecho de asilo. Son numerosos los casos de personas que han realizado un escrito para solicitar asilo
Informe CIE 2015: Mujeres en el CIE de Aluche
La comisión CIE de SOS Racismo Madrid ha elaborado un informe fruto de su trabajo de fiscalización y vigilancia en el CIE de Aluche de Madrid. De cara al 15J Día por el cierre de los CIEs, estamos publicando extractos del informe, que se presentará oficialmente la semana del 20 de junio. En este apartado trataremos de identificar las razones que nos dificultan el contacto con las mujeres en el CIE. Por un lado, hay un factor estructural que hemos comentado anteriormente. En el CIE de Aluche existen cuatro módulos de hombres y solamente uno para mujeres con lo que físicamente es imposible que haya un número similar al de hombres internos: existen 236 plazas para hombres y 44 para mujeres. Por tanto, entendemos que las características estructurales del edificio de Aluche están relacionadas con el escaso número de mujeres al que podemos llegar, sin embargo, no pueden ser la única explicación de esta diferencia. Para poder comprender cuáles son las causas de la diferencia en el número de varones y mujeres que hemos visitado tenemos que incluir en nuestro análisis varios factores. Más allá del espacio como condicionante, somos conscientes de que nos ha sido más difícil contactar con mujeres que con hombres. La pregunta pertinente en este caso sería, ¿Por qué nos cuesta tanto contactar con ellas? ¿Dónde están las mujeres? Trabajos feminizados y economía sumergida: Pensamos que la diferencia en la proporción de mujeres y hombres visitados en el CIE no responde exclusivamente a las características estructurales del edificio sino que va más allá. Las mujeres migrantes en España -como ocurre en otras regiones del mundo- tienden a ser relegadas a los nichos de trabajo típicamente feminizados (como los cuidados, limpieza). Estos ámbitos de trabajo suelen contar con un alto grado de precariedad y representan altos índices en la economía sumergida. Son trabajos que se desarrollan en el ámbito privado, poco reconocidos y que cuentan con regímenes especiales dentro de la propia legislación laboral que las propias trabajadoras consideran deficientes, a lo que se añade el hecho de que España aún no ha ratificado el Acuerdo de la OIT de 2011 sobre condiciones de las empleadas del hogar (Convenio 189 – Trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos). Las principales problemáticas asociadas a este sector son el poco reconocimiento social, la precariedad y la desprotección de las mujeres. Muchas mujeres vienen con contratos en el sector del empleo del hogar o se insertan en este sector una vez llegan al país. Cuando las mujeres llegan al país o no pueden acceder a permisos de residencia y trabajo, se ven abocadas en mayor medida a trabajar como empleadas de hogar en régimen interno. En este caso, las mujeres permanecen en espacios privados lo cual hace más difícil la detención por parte de la policía en caso de redadas. En este sentido, la estructura social y los roles de género en la división del trabajo sitúan a las mujeres mayoritariamente en el desarrollo de actividades profesionales y de ocio en ámbitos privados. Las mujeres ocupan espacios privados y teniendo en cuenta que la mayoría de los espacios de detención se hacen mediante controles de identidad en espacios públicos, podríamos suponer que las mujeres estarían ´menos´ expuestas a detenciones en espacios públicos fuera de las recurrentes redadas en zonas de prostitución. Esta circunstancia, si bien reduce el riesgo de que sufran la experiencia del internamiento en el CIE, expone a las mujeres migrantes en situación irregular a una situación de especial vulnerabilidad, asociada a esta invisibilidad. En el Estado español, el acceso a la ciudadanía está estrechamente condicionado al acceso al trabajo formal con lo que las personas que desarrollan trabajos dentro de la economía sumergida están más expuestas a caer en la irregularidad. Esto es lo que sucede con muchas mujeres que están internas en el CIE. Esto supondría que el número de mujeres detenidas para ser internadas no debería ser menor que el de los hombres. Con lo cual, suponemos que pueden existir mecanismos de invisibilización de la situación de las mujeres en situación irregular. ¿Podría ser que fueran menos detenidas por ocupar espacios privados? ¿Que se muevan en otros circuitos? Mujeres, CIE y trata de seres humanos con fines de explotación: Tras el informe Mujeres en el CIE: género, inmigración e internamiento (2013), se pudo comprobar que existe una sobrerrepresentación en los CIE de mujeres que ejercen la prostitución. El informe Mujeres en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE): Realidades entre rejas (2012) arrojaba luz sobre los casos de víctimas de trata encerradas en los CIE, como hemos podido comprobar en estos años de visitas, especialmente con nacionalidades Paraguayas, Brasileñas y Nigerianas. Por tanto, sabemos que hay probabilidades de que las mujeres que visitamos sean víctimas de trata, y más aún en los casos de las nacionalidades que mencionamos. Estas mujeres se encuentran en redes de extorsión que las mantienen en silencio y que las condiciona a la hora de hablar con personas que no conocen. Para tratar de atajar esta deficiencia en nuestra actuación, nos hemos puesto en contacto con las organizaciones que realizan un excelente trabajo en este ámbito fuera de los CIE y hemos recorrido con las trabajadoras sociales diferentes polígonos y puntos de prostitución en Madrid para ponernos en contacto con éstas mujeres. El objetivo es principalmente que tengan una referencia anterior al posible internamiento en el CIE y que este contacto previo sirva para vencer las reticencias a hablar con desconocidas, pedir ayuda o denunciar. Cabe señalar que el acompañamiento a mujeres que son víctimas de trata en el CIE resulta especialmente complejo. Los altos niveles de coacción, amenazas y violencia a los que son sometidas dificultan enormemente que accedan a solicitar protección teniendo en cuenta que en el CIE se encuentran privadas de libertad y, por tanto, no se trata de un espacio percibido como de seguridad.