El Ministerio del Interior reconoce que incumple la legalidad en los centros de internamiento
LA CAMPAÑA POR EL CIERRE DE LOS CIE EXIGE SU CIERRE SIN CONDICIONES COMO ÚNICA FORMA DE RESPETAR LOS DERECHOS HUMANOS. Tras el reconocimiento de Interior sobre el incumplimiento de la legalidad vigente respecto a los centros de internemianto de extranjeros, la Campaña Estatal por el Cierre de los CIE exige su inmediato cierre y saluda el auto judicial que ha desencadenado el reconocimiento del Ministerio de Interior. «Las necesidades económicas, presupuestarias o de personal nunca pueden ser excusa para someter a las personas a la vulneración de sus derechos fundamentales. Por tanto, el camino es único: el cierre de todos los centros de detención existentes en el territorio del Estado», manifiestan miembros de la plataforma. La respuesta del Ministerio de Interior sobre las inaceptables condiciones de los CIE se ha producido en respuesta al auto de 31 de julio de 2015, emitido por la juez de control del CIE canario de Barranco Seco. A finales del mes de julio, la juez de control del CIE canario emitió un auto en el que ponía de relieve el incumplimiento del Real Decreto 162/2014 de 14 de marzo, por el que se aprueba el reglamento de funcionamiento y régimen interior de los centros de internamiento de extranjeros, en el centro que tiene designado. En el escrito, la magistrada detalla las reiteradas vulneraciones de derechosque se producen en el CIE y explica que «únicamente se cumplen las previsiones —de la estructura laboral prevista— en lo que se ha podido conformar con personal policial». Por otro lado, destaca que el CIE de Barranco Seco «no dispone ni de locutorios para entrevistas reservadas con abogados ni sala de visitas», así como que se vulnera el derecho a la salud «tanto en la vertiente psíquica como física» pues no existe personal cualificado en el centro, circunstancia que es extrapolable el resto de CIEs existentes en el territorio español. El auto constata que no existe servicio de orientación jurídicani intérpretes y que el sistema de quejas no se cumple. Asimismo, denuncia la situación de discriminación en que se encuentran las mujeres internas, pues «no hay personal policial femenino» y «en los kit de higiene no se incluye material específico de higiene femenina». Dicho auto pide la subsanación inmediata de las vulneraciones, limitaciones y faltas de garantías enumeradas debido a que ya ha transcurrido el plazo previsto de un año para la aplicación del RD 162/201 La respuesta por parte del Ministerio del Interior, a través de sus servicios jurídicos, admite que incumple el reglamento de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y concluye que el «auto judicial remitido podría conllevar una decisión de cierre del CIE de Barranco Seco y, dado que la situación denunciada es extrapolable al resto de centros, cabría resoluciones similares». Desde la Campaña estatal por el Cierre de los CIE veníamos alertando que la aprobación del Reglamento de los CIE no era sino una maniobra de lavado de imagen e intento de legitimación al introducir algunos cambios en los centros, sin establecer en ningún caso mecanismos de garantía de derechos . La aprobación del Reglamentorespondió más a un intento de cubrir el vacío legal de los CIE ante el descontento generalizado, que a una voluntad real de garantizar los derechos de las personas internas. Hoy, un año y medio después de su aprobación, constatamos como ni siquiera se está aplicando un Reglamento ya de por sí pírrico en términos de garantías formales de los derechos y, ahora, manifiestamente incumplido por el Ministerio de Interior, como venimos denunciando las organizaciones sociales. Desde la Campaña por el Cierre de los CIE queremos recordar que la privación de libertad por estancia irregular en CIEs confronta con el derecho a la libertad y a la seguridad personales proclamados en el art. 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el art. 9 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. En concreto, la detención en CIEs ha sido denunciada por tratarse de una medida legislativa desproporcionada e incompatible con el art.5 de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. Sin embargo, en España la constitucionalidad del internamiento ha sido avalada por el Tribunal Constitucional, pero condicionada a una serie de requisitos de excepcionalidad, control jurisdiccional y supuesto carácter no penitenciario de los centros, que no se corresponden a la realidad. Tras este auto y la respuesta del Ministerio de Interior se deduce que no solo los CIE son ilegítimos sino que cada vez más se desarrollan en la más absoluta ilegalidad. De esta forma, cuando el propio Ministerio de Interior reconoce que es incapaz de cumplir un Reglamento y legislación que él mismo ha diseñado, en un Estado de Derecho sólo queda una salida apuntada: el cierre de éstas instalaciones. Afirmamos que estas instituciones son una pieza más dentro del sistema de represión de la migración, y denunciamos el preocupante aumento de las deportaciones exprés (deportaciones realizadas en 72h desde comisaría, sin paso por CIE y en la mayoría de los casos sin asistencia legal), así como el negocio que suponen los vuelos de deportación («vuelos de la vergüenza»), por los que Air Europa se embolsa cantidades millonarias cada año a través de un contrato con el Ministerio. Finalmente, mostramosnuestro profundo rechazo a las políticas migratorias aplicadas por el Estado español con lógicas policiales y de castigo en forma de: redadas racistas, CIE, Vuelos de la Vergüenza o los asesinatos en las fronteras. Por estas razones seguiremos visibilizando y denunciando todas y cada una de las vulneraciones de derechos para construir una sociedad libre de racismo institucional, cuyo primer paso es el cierre de los CIE, de forma irreversible y sin condiciones. *Noticia en eldiario.es DOCUMENTO | Interior admite que incumple la normativa en los CIE y teme que «conlleve su cierre»
Carta de las personas internadas contra las condiciones de hacinamiento e insalubridad
Varias personas internadas en el CIE de Aluche alzan sus voces contra las condiciones en que las mantienen encerradas. Desde SOS Racismo Madrid queremos contribuir a que sus voces y reclamos se escuchen más allá de las rejas y muros de hormigón que ahogan su libertad. La dureza del internamiento llevó en la semana pasada a una de las personas recluidas en el CIE de Aluche a emprender una huelga de medicación que se ha prolongado durante 10 días. Esta persona, que sufre leucemia y diabetes, ha sido privada de libertad y del cuidado de sus seres queridos en un centro en el que la atención médica es deficiente y las condiciones son de hacinamiento e insalubridad. El encierro en el CIE somete a las personas a un estado de angustia y estrés que afecta a su bienestar físico, psicológico y social. En los CIEs se encierra a personas que sufren graves enfermedades, que llevan más de quince años en España, que tienen hijas/os menores a su cargo, que son víctimas de trata o que huyen de amenazas en sus países de origen. Junto con otras personas internas han unido fuerzas para hacer llegar sus testimonios al exterior del CIE y denunciar en una carta dirigida al Juzgado nº 6 de Madrid: Que no se garantiza un examen médico previo al internamiento. Que el brote de sarna y las condiciones insalubres ponen en riesgo su salud. Que constantemente se vulnera el derecho a recibir información. Que de forma sistemática se expulsa a las personas sin previo aviso, incumpliendo la normativa de notificar la expulsión con 12 horas de antelación, impidiendo incluso una mínima despedida de sus seres queridos. Que en el CIE se encuentran internadas personas que sufren trastornos de salud mental y no reciben asistencia psicológica ni psiquiátrica. Además, denuncian los malos tratos que estas personas, en una situación especialmente vulnerable, reciben. Que un interno fue hostigado por agentes de la policía y sufrió un ataque de epilepsia. Al no haber servicio médico disponible en ese horario, esta persona tuvo que esperar 20 minutos la llegada de una ambulancia. Que las personas internas que están denunciando estas circunstancias son represaliadas con amenazas e insultos. La existencia de estos centros supone un atropello contra la dignidad de miles de personas y una lacra para cualquier sociedad que se quiera reconocer como justa, humana, decente. Sus testimonios dan cuenta de la insoportable realidad a las que el Estado Español les está sometiendo con el fin de castigar la situación administrativa irregular en la que les mantienen. Adjuntamos sus cartas y hacemos un llamamiento a la denuncia social por la existencia de estos centros de la vergüenza. Contacto: 685 352 966 comunicacion@sosracismomadrid.es
Carabanchel: un centro por la memoria. Contra la represión de ayer y de hoy

El pasado domingo diversos colectivos se manifestaron en Madrid, frente al CIE de Aluche exigiendo su cierre. Más de doscientas personas pidieron que en este espacio, donde estuvo ubicada la ya demolida cárcel de Carabanchel, se construya un centro de Memoria Histórica, para no olvidar a los miles de presos que allí penaron por luchar contra el fascismo. En el acto se hizo una cadena de presos intercalando aquellos que lo fueron durante la dictadura franquista y antiguos internos en el CIE. Este fue el manifiesto que se leyó en el acto: CARABANCHEL: UN CENTRO POR LA MEMORIA. CONTRA LA REPRESIÓN DE AYER Y DE HOY Entre 1940 y 1944, más de 1000 presos políticos recluidos en Santa Rita hacían cotidianamente el recorrido que hoy hemos repetido, y construyeron en estos terrenos el recinto carcelario que sería el emblema de la represión franquista, la cárcel de Carabanchel. Lo hicieron en condiciones similares al trabajo esclavo, sin las mínimas normas de seguridad y con el único pago de la comida que les permitía seguir trabajando. Durante años aquellos muros fueron testigos de la saña y la crueldad con la que el régimen militar fascista persiguió a quienes se resistieron a él, luchando por la libertad y la democracia, reivindicando una sociedad mejor, más libre y más justa. Pero también aquí se reprimió a homosexuales, a otros condenados por la ley de vagos y maleantes y, en general, a quienes no comulgaban con aquella España de cuartel y sacristía, construida sobre la opresión y explotación de los sectores más débiles de la sociedad. En aquel recinto se desarrolló una constante lucha de resistencia y supervivencia: huelgas de hambre, motines, celdas de castigo, torturas, aislamiento y todo tipo de sanciones. Aquí funcionó el garrote vil, de aquí salieron a lo largo de su historia para ser asesinados personas como Cristino García en 1946, Julián Grimau en 1963 o José Humberto, Ramón y José Luis en 1975, los últimos fusilados por un dictador moribundo y aquí, en 1978, Agustín Rueda fue torturado por los carceleros hasta su muerte. Pero, por encima de aquella represión feroz, entre estos muros se construyeron también los más fuertes lazos de compañerismo y apoyo mutuo entre los reclusos y en particular entre las reclusas, que sufrieron unas condiciones de cautiverio especialmente crueles. Además, año tras año y día a día, las familias y amistades de la gente presa, fundamentalmente las mujeres, escribieron aquí la más bella página de la solidaridad, que hizo posible la resistencia y multiplicó la exigencia de Amnistía, hasta convertirla en la reivindicación que terminó resumiendo la lucha contra la dictadura. Por fin, en 1998, tras 55 años de funcionamiento, la cárcel de Carabanchel fue cerrada y abandonada por los sucesivos gobiernos que permitieron su saqueo sistemático durante diez años. Su proyecto, en plena fiebre del ladrillo, era especular con este suelo para terminar construyendo más y más pisos. Contra esos planes, ya desde 1995 el movimiento vecinal lleva luchando por la utilización de los terrenos para cubrir sus graves carencias dotacionales. Se plantea la construcción de un hospital, de zonas verdes, de centros sociales y educacionales… y además, demostrando que este pueblo no pierde su memoria, la propuesta vecinal incluía la conservación de una parte del recinto, el panóptico con su cúpula característica, como Centro de la Memoria de la lucha contra el franquismo. Pero en octubre de 2008, Alfredo Pérez Rubalcaba, oficiando de ministro del interior del gobierno del PSOE, mandaba demoler la cárcel, con nocturnidad y alevosía, empezando por su característica cúpula, tratando con ello de enterrar, de nuevo, la memoria de la represión y la lucha antifranquista. Sólo quedó en pié el antiguo Hospital Penitenciario para cubrir funciones de Centro de Internamiento de Extranjeros, eufemismo con el que intenta disimularse a una auténtica cárcel que, saltándose los más elementales derechos, priva de libertad a unos seres humanos, porque les faltan los papeles que ese mismo gobierno se niega a otorgarles. Seis años después, volvemos a este inmenso solar que se ha convertido en un páramo abandonado, en detrimento de los equipamientos vecinales necesarios y de la propia memoria histórica. Junto a este infame centro de reclusión, seguimos denunciando la insensibilidad del actual gobierno del PP hacia los derechos humanos y las reivindicaciones sociales de la ciudadanía y volvemos a reivindicar la memoria de todas nuestras luchas, pasadas y presentes. Hoy también estamos aquí para reivindicar el cierre inmediato del CIE de Aluche, para que sean reconocidos plenos derechos a las personas aquí detenidas y al conjunto de migrantes. Y para que en este edificio, antiguo hospital penitenciario y única construcción que han dejado en pie de la antigua cárcel de Carabanchel, se construya el Centro por la Memoria de la lucha contra el franquismo y de la represión que este régimen ejecutó. Con todo ello queremos honrar la memoria de quienes lucharon por recuperar la libertad y la justicia social, y lo hacemos reivindicando el derecho a la justicia de todas las víctimas del franquismo: de quienes fueron detenidos, torturados y encarcelados; de las personas que fueron asesinadas y cuyos cuerpos yacen en fosas comunes, 38 años después de la muerte del dictador; de las madres y familias a las que robaron sus hijas e hijos; de las gentes condenadas al trabajo esclavo, el exilio o la deportación; de las niñas y niños maltratados en preventorios y reformatorios. Justicia que obliga a la derogación de la Ley de Amnistía y la anulación de los juicios perpetrados por los tribunales de represión franquista en aplicación de leyes fascistas. Decir que se construyó la reconciliación sobre el olvido y un perdón, que ningún criminal franquista ha pedido, es una farsa y una nueva agresión. Para cerrar las heridas hay que empezar por garantizar a las víctimas todos los derechos establecidos por la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, según los principios de Verdad, Justicia y Reparación. Para ello se deben determinar las responsabilidades de los crímenes de la dictadura y