Desde SOS Racismo Madrid hemos detectado la detención y encierro de un niño de tan sólo 15 años durante casi dos semanas en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche, Madrid. Este hecho vuelve a poner de manifiesto que el Estado incumple su compromiso de protección a la infancia y vulnera los derechos fundamentales en estos centros.
El encierro de un niño evidencia una vez más la recurrente vulneración de derechos que se suceden en los CIE y en el control de fronteras. Como venimos denunciando, los Centros de Internamiento de Extranjeros son espacios de discriminación, castigo, control y represión de las personas que se ven obligadas a estar en situación irregular. Estos centros provocan daño y sufrimiento que, en el caso de los niños, es especialmente pernicioso. El encierro de un niño en el CIE es tan sólo una de las consecuencias de un complejo sistema racista, discriminatorio y violento de control de las fronteras, donde prima la condición de extranjero antes que la de menor.
¿Qué tipo de políticas colocan la defensa fanática de control de fronteras antes que el cuidado y la protección de las personas, de los niños y las niñas?
Con el internamiento de este niño el Estado incumple su obligación de protección de la infancia así como su deber y compromisos adquiridos en la Convención sobre los Derechos del Niño de actuar en base al interés superior del niño, respetando el principio de no discriminación, garantizando el derecho a tener un desarrollo adecuado y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta.
El internamiento en el CIE de este niño evidencia, nuevamente, la falta de voluntad política en la defensa y protección de la infancia, así como la ineficacia de las pruebas de determinación de la edad a las que se somete a las niñas y niños. Estas prácticas tienen un margen de error de hasta cuatro años y ya han sido denunciadas por el Defensor del Pueblo y varias organizaciones.
Instamos a todos los agentes implicados en la política migratoria a actuar con responsabilidad, con humanidad y solidaridad, anteponiendo la defensa de la dignidad y los Derechos Humanos de todas las personas a la condición de persona extranjera.
Desde SOS Racismo Madrid seguimos denunciando la existencia de estos Centros, su ilegitimidad como lugares en los que se priva de derechos fundamentales como la libertad ambulatoria a las personas migrantes, adultas y menores. Estas cárceles racistas son una vergüenza para el Estado de Derecho. Exigimos su cierre.
Contacto
SOS Racismo Madrid ruega a los medios de comunicación y a todo aquel que difunda esta información que lo hagan con responsabilidad y teniendo como valor primordial la protección del menor. SOS Racismo no proporciona nunca datos personales ni sensibles de las personas afectadas. Buscamos denunciar un sistema que hace posible que un menor acabe encerrado en un centro de internamiento, privado de sus derechos fundamentales y en clara dejación de la función del estado de protección al menor.