La justicia vuelve a señalar vulneraciones de derechos en el CIE de Aluche
Comunicado conjunto de SOS Racismo Madrid, Karibu, Pueblos Unidos, Coordinadora de Barrios Madrid CIE: vulneraciones de derechos, espacios racistas En los últimos días, el magistrado del Juzgado de Instrucción nº 6 en funciones de Control del CIE de Aluche, Ramiro García de Dios, un referente en la defensa de la dignidad de las personas que sufren el internamiento en CIE, ha emitido una serie de Autos y Providencias como resultado de sus visitas al Centro los días 27 de diciembre 2017 y 13 de enero 2018 así como de las quejas de las personas internas y de las ONG. Llueve sobre mojado. No es la primera vez que los magistrados instan a la Dirección del CIE a que cumpla las resoluciones judiciales emitidas anteriormente respecto a cuestiones tan importantes como la tramitación de las solicitudes de asilo, la correcta identificación de los agentes de policía o las deficientes condiciones de climatización y alimentación del Centro. Así, ante la reiteración de quejas de no tramitación de las solicitudes de asilo en el CIE de Madrid, el Juez ha requerido al Director del centro, una vez más, a que dé cumplimiento estricto a lo acordado en la resolución del 3 de octubre 2016, por la que se ordenaba la organización de un sistema de registro de las solicitudes en horario de 9h a 14h todos los días hábiles en un lugar concreto del CIE, con personal suficiente para que las personas internas puedan entregar en mano su solicitud de asilo y recibir, en ese momento, copia sellada de los documentos que presenten. A día de hoy el único sistema para solicitar asilo sigue siendo depositar la solicitud en un buzón que solo se abre una vez al día, sin recibir copia sellada de la misma en ese momento. Cabe recordar que en el CIE se encuentran personas que necesitan protección internacional, pero las barreras existentes para ejercer dicho derecho imposibilitan, por la vía de los hechos, el ejercicio del mismo, incumpliendo de este modo la legislación internacional y generando situaciones de mucha vulnerabilidad. Las organizaciones que realizamos labores de acompañamiento a las personas encerradas en el CIE de Aluche llevamos años denunciando las barreras existentes en el acceso al ejercicio de derechos y consideramos que en una situación de estrés extremo como es la privación de libertad y la posibilidad de sufrir una deportación, los derechos deben ser informados con rigor, con cuidado y se debe, no solo garantizar, sino facilitar el acceso a los mismos. El mecanismo de un buzón que se abre una vez al día resulta un procedimiento poco riguroso para el ejercicio de un derecho tan serio e importante como el de la Protección Internacional. Asimismo, el magistrado destaca el incumplimiento de lo dispuesto en el artículo 49.3 del Reglamento de Funcionamiento y Régimen Interior de los CIE, en lo que se refiere a la obligatoriedad de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía de portar una placa en lugar visible con su número de identificación profesional. En su Auto de fecha 8 de enero 2018, el Juez señala que “no es una cuestión menor, puesto que la falta de identificación permite la impunidad denunciada en diversas ocasiones por personas internadas, cuando los Agentes de Policía se extralimitan verbalmente o utilizando la fuerza ilegítima contra las personas internadas, lo que se traduce en la imposibilidad, que parece buscada, de identificar a los Agentes que se extralimitan verbal o físicamente con las personas internadas”. Desde el punto de vista de los derechos básicos que afectan a la dignidad de las personas, la situación permanece estancada. En su visita de 27 de diciembre 2017, el magistrado pudo comprobar que tanto en los dormitorios como en la sala de estar el “frío reinante era intenso”. Efectivamente, como viene ocurriendo todos los inviernos, gran número de personas internadas se quejan de la escasa ropa de abrigo que proporciona el Centro para combatir el frío producido por las bajas temperaturas y la baja intensidad de la calefacción. Además, en el trascurso de la visita, el Juez comprobó y probó la comida servida a los internos, observando que “tanto el primer como el segundo plato se caracterizaban por su escasez de contenido”. Todo ello corrobora las reiteradas quejas de las personas internas a lo largo de los años en lo que respecta a las deficiencias en el sistema de calefacción, la escasez de ropa de abrigo y la insuficiencia y mala calidad de la alimentación. No quedan ahí las quejas de las personas internas. Durante la visita del día 13 de enero 2018, mostraron a Su Señoría una rata de grandes dimensiones muerta, situada en el techo de rejilla de la sala de ocio. De ningún modo podemos considerar este hecho como una simple anécdota. La vertiginosa capacidad reproductiva de estos roedores puede provocar problemas serios para la salud, y demuestra que algo falla en el servicio de desratización y desinsectación del Centro. Cabe recordar las plagas de chinches reiteradas que han conllevado el cierre temporal del CIE de Zapadores en Valencia. Todo esto pone de manifiesto que la problemática de los CIE no sólo son sus instalaciones ni la ausencia de una regulación más extensa que evite prácticas arbitrarias, sino su amparo por la existencia de una Ley de Extranjería profundamente inhumana que objetiviza a las personas migrantes y las reduce a números de personas que sufren la criminalización, encierro y expulsión. Las organizaciones de Derechos Humanos apostamos por mantener una presencia constante en el CIE de Madrid. Es esta tarea la que nos permite denunciar, una vez más, que la legalidad vigente se incumple de forma reiterada en los CIE, condenando a la población migrante a vulneraciones de derechos constantes, además de someterla a la privación de libertad y a los procesos de expulsión que rompen sus historias de vida y dañan su dignidad. Las organizaciones Pueblos Unidos, SOS Racismo, Coordinadora de Barrios y Karibu reiteramos la importancia de un compromiso político que desemboque en el cierre de los CIE y
Sin derecho al asilo en el CIE de Aluche
El juzgado de control insta al director del CIE de Aluche a garantizar el derecho de asilo de las personas internas Tras las reiteradas quejas presentadas por Asociación Karibu y SOS Racismo Madrid, el Juzgado de Instrucción nº6 en funciones de control del CIE de Aluche ha emitido un auto con fecha de 3 de octubre de 2016, por el que insta al director de este centro a garantizar el derecho de asilo a las personas internadas. Cabe recordar que las personas que sufren el encierro en estos centros tienen derecho a solicitar protección internacional en España como establece el artículo 16.1 de la Ley de Asilo. Del mismo modo, estas personas tienen derecho a ser informadas en un idioma que les sea inteligible de su situación y sus derechos así como a que la información relativa al asilo tenga carácter confidencial. Sin embargo, desde hace años venimos denunciando cómo de manera sistemática, el derecho al asilo se ve vulnerado en el CIE de Madrid. La información que se da a las personas internas se reduce a una fotocopia prácticamente ilegible que no facilita la comprensión del procedimiento. Además, en numerosas ocasiones, hemos detectado cómo las solicitudes presentadas por las personas internas no son tramitadas por las autoridades del CIE. De este modo, muchas personas han sido deportadas a países donde su vida corre peligro sin siquiera haber sido escuchadas, vulnerándose así el principio de no devolución. Actualmente, la solicitud de asilo se realiza por las personas interesadas mediante un escrito que depositan en un buzón puesto a tal efecto en el pasillo del CIE, de modo que el solicitante pierde el control de su solicitud en ese momento. En este auto, el Juzgado de Instrucción nº6 insiste en garantizar el derecho al asilo en el CIE de Aluche. Así, recuerda que cuando una persona internada presenta un escrito del tipo que sea, tiene “el derecho a que se le selle la copia del escrito”, siguiendo el procedimiento administrativo habitual. Para garantizar este punto, el juzgado requiere al CIE que adopte varias medidas, como “el establecimiento de un horario, lugar y personal suficiente para que los internos puedan entregar en mano su solicitud de asilo y recibir, en ese momento, copia sellada de su solicitud de asilo”. Además, pide que dichas peticiones de asilo se registren en el libro de registro del centro Este no es el primer auto de un juzgado instando al CIE de Aluche a garantizar el derecho de asilo. En Karibu y SOS Racismo Madrid esperamos que esta nueva comunicación contribuya definitivamente al respeto de un derecho especialmente importante para personas que se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad. El derecho al asilo es uno de tantos derechos que, a día de hoy, siguen sin respetarse en el CIE de Aluche. Además, desde Karibu y SOS Racismo Madrid consideramos que la mera existencia de estas cárceles para extranjeros es contraria a la dignidad humana por lo que exigimos su cierre como única vía posible para una sociedad justa.
Informe CIE 2015: Situaciones de extrema vulnerabilidad
En el CIE se interna a personas que se encuentran en situaciones de extrema vulnerabilidad incumpliendo de este modo los artículos 62.1 y 62.4, de la LOEx 4/2000 así como la Circular 6/2014 de la DGP para solicitar el ingreso en los CIE. En última instancia, el Real Decreto 162/2014 que regula el funcionamiento y régimen interior de los CIE establece en su artículo 37 que el Director tiene la potestad para poner en libertad a una persona cuando existan razones médicas fundadas, sin embargo, el caso de la mujer embarazada encerrada en el CIE en el mes de octubre nos demostró que, a pesar de tener un embarazo de alto riesgo, permaneció encerrada varios días antes de ser puesta en libertad. En el año 2015 hemos visitado a personas en el CIE de Aluche que declaraban vivir dificultades tales como: sufrir amenazas en el país de origen ser apátridas ser homosexuales y tener miedo a que el resto de personas internas lo supiese por lo que no querían solicitar asilo tener dificultades para que sus familiares pudiesen visitarles tener familiares en situación de dependencia a su cargo sufrir enfermedades físicas estar embarazada sufrir trastornos de salud mental no tener familia ni red de apoyo en el país de origen declararse en huelga de hambre ser engañadas por abogadas/os fraudulentas/os ser víctimas de trata con fines de explotación laboral o sexual tener discapacidad tener hijas/os menores a cargo ser víctimas de violencia machista vivir situaciones de precariedad y pobreza haber sufrido restricciones al derecho de visitas de familiares y conocidas/os tener escasas o nulas vías de contacto telefónico no comprender su situación jurídica haber sido internada/o en CIE en reiteradas ocasiones Ante estas circunstancias de especial vulnerabilidad, el encierro y la deportación se tornan, si cabe, más inhumanos y crueles, incidiendo en la exclusión y victimización de estas personas. Menores en el CIE Resulta especialmente preocupante el hecho de que, tan solo en el año 2015 hemos visitado a 12 personas que declaraban ser menores de edad en el CIE de Aluche. El daño, en términos humanos, que causa el CIE a las personas que son encerradas en él es de profundo calado. En el caso de menores de edad, además de tratarse de una ilegalidad pues no se permite el internamiento de menores (artículo 62.4 LOEx 4/2000), genera un daño del que el Estado debe responsabilizarse. El encierro de menores en el CIE evidencia fallos en el sistema de protección a la infancia. Una vez más, se pone de manifiesto que en materia migratoria, el control de fronteras tanto exteriores como interiores prima sobre el respeto a los Derechos Humanos y, en este caso concreto, el de protección a la infancia, así como su deber y compromisos adquiridos en la Convención sobre los Derechos del Niño de actuar en base al interés superior de niños y niñas, respetando el principio de no discriminación, garantizando el derecho a tener un desarrollo adecuado y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. El encierro de menores de edad pone de manifiesto cómo en los CIE se vulneran los derechos fundamentales. Asilo De las 257 personas que hemos visitado en 2015, sólo 36 de ellas solicitaron asilo. Teniendo en cuenta que el CIE es uno de los puestos habilitados para solicitar asilo dentro del Estado Español, cabría esperar un número de solicitudes más elevado, máxime cuando se encierra y deporta a personas originarias de países en conflicto y de países que persiguen a determinados grupos de personas. Una de las razones por las que esta cifra no es más elevada puede atribuirse al miedo y la desconfianza que pueden desarrollar las personas solicitantes de asilo hacia las instituciones, por los abusos que han podido sufrir. Además esta desconfianza se ve agravada por la hostilidad del CIE como espacio de control represivo. Asimismo, hay que tener en cuenta que muchas personas conocen las pocas posibilidades de ver su solicitud admitida a trámite. Es por esto que muchas veces prefieren esperar para solicitar asilo en otro lugar. Las personas encerradas en el CIE saben que la solicitud desde el CIE es menos susceptible de generar credibilidad que la realizada en libertad y en territorio, directamente en la Oficina de Asilo y Refugio o en las comisarías habilitadas. Según los datos de CEAR, en 2014 se registraron 587 solicitudes de asilo en todos los CIE y 170 en el CIE de Aluche. Tan solo el 62,6% de las solicitudes de asilo presentadas en puestos fronterizos y CIE fueron admitidas a trámites frente al 98% de solicitudes presentadas en territorio. Esta diferencia sustancial en las cifras evidencia las dificultades reales de acceso al derecho de asilo desde los CIE. En esta línea, hemos detectado que una de las preguntas más habituales que se hace a las personas durante las entrevistas de asilo en el CIE es si solicitan el asilo para evitar la expulsión. Consideramos que se trata de una pregunta fuera de lugar que predispone la evaluación del caso en contra del relato de la persona solicitante y dificulta el acceso al derecho de asilo puesto que resulta evidente que una persona cuya vida corre peligro en el país de origen y que se enfrenta a una posible deportación, solicita protección justamente para no ser expulsada al país en el que su vida peligra. Esta tendencia se ve reflejada en los datos de las personas visitadas: tan solo el 0.4% de las solicitudes presentadas fue admitido a trámite. Durante los años que llevamos realizando visitas hemos sido testigo de la obstaculización policial para acceder al derecho de asilo. Son numerosos los casos de personas que han realizado un escrito para solicitar asilo en el CIE y cuyo escrito no ha sido tramitado por las autoridades del CIE para hacerlo llegar a la Oficina de Asilo y Refugio. De esta manera, muchas personas han sido deportadas sin haber sido siquiera escuchadas. Por este motivo, el 23 diciembre de 2015, los juzgados de instrucción en funciones
Caravana a Grecia en defensa de las personas migrantes y refugiadas
Por Dánae García (Comisión CIE) y Paula Guerra (Comisión Comunicación) Hace un mes y medio un grupo de activistas tuvo la idea de organizar una Caravana a Grecia con el objetivo de denunciar que la UE y el gobierno español están incumpliendo los acuerdos adquiridos en materia de asilo y refugio y para exigir con carácter urgente el respeto de estos compromisos. La iniciativa original fue promovida por la Asamblea de apoyo a personas migrantes de Salamanca, Iniciativa Ciudadana Pamplona Ciudad de Acogida, Vitoria Abierta, Bienvenidxs Refugiadxs Bizkaia, Pasaje Seguro y la Red Solidaria de Acogida de Madrid. Poco tiempo después ya se habían sumado una veintena de organizaciones y plataformas de toda España, entre ellos, Ecologistas en Acción, Red Solidaria de Acogida de Leganés, Mujeres de Negro y Sos Racismo Madrid. El 15 de julio, después de varias asambleas territoriales en las que se definieron objetivos y acciones, partimos por fin cinco autobuses con casi 300 activistas llenos de ilusión y energía, convencidos de que ante la injusticia no debemos callarnos, que ante el dolor de seres humanos no nos podemos quedar impasibles. Tras una parada en Milán, en la que participamos en una manifestación con colectivos locales para denunciar las muertes de inmigrantes y refugiados en el Mediterráneo, seguimos hacia Tesalónica con el objetivo de unirnos a la acampada de No Borders en la universidad Aristóteles de esta ciudad. En Tesalónica llevamos tres días compartiendo experiencias con activistas de Italia, Alemania y Grecia, y realizando una serie una actividades. La primera de ellas fue la visita a un asentamiento de refugiadas y refugiados sirios en el puerto de Tesalónica. Haciendo una comparativa con lo que ocurre en España, el asentamiento que visitamos podría parecerse, con muchas matizaciones, a un CETI, que son los centros de estancia temporal para las personas que llegan a Ceuta o a Melilla, aunque en este caso se trata de un asentamiento informal, compuesto por un trozo de puerto rodeado de vallas. Allí, tras esas rejas y a pocos pasos de una de las zonas más turísticas de Tesalónica, pasan sus días 250 seres humanos, muchos de ellos niñas, niños e incuso bebés, repartidos en tiendas de campaña, y otros, la mayoría, hacinados en dos barracones que han dividido internamente con trozos de cartones y telas. La decisión de entrar al asentamiento no fue fácil. Tras hablar con la policía que custodia el lugar y obtener la autorización para el ingreso, muchas de nosotras dudamos, pensando que nuestra visita podría generar molestia en los refugiados y refugiadas, algo normal si tomamos en cuenta sus condiciones de vida. Sin embargo, no sólo nos recibieron con amabilidad, sino que nos llevaron hasta la zona de los barracones para mostrarnos cómo viven, para decirnos qué necesitan y para pedirnos que contemos fuera lo que están viviendo. Lo primero que nos dicen es que algunos de ellos están en huelga de hambre porque en cuatro días les reubican en un campo, ya no asentamiento, en el que hay al menos 1.500 personas. Tienen miedo. Dicen que estarán aún más hacinados, que puede haber problemas de convivencia y de escases de alimentos y ropa. Otra cosa que nos cuentan es que necesitan con urgencia un proyecto educativo para los niños, les preocupa que pasen los meses y los niños continúen sin ser escolarizados. Al escucharlos hablar, ver cómo intentan explicarnos en una mezcla de inglés y árabe lo que están viviendo, la sensación de impotencia se vuelve insoportable. En inglés también intentamos decirles que fuera hay mucha gente trabajando porque las cosas cambien, que estamos con ellos, que nos solidarizamos con su dolor y que no dejaremos de contar lo que nos han dicho. Algunas mujeres nos preguntan cómo pueden ir a España, les explicamos cuál es la postura del actual gobierno español y de cómo diversos colectivos estamos trabajando para que eso cambie. Asienten con una sonrisa y nos dan las gracias, mientras varios niños y niñas revolotean a nuestro alrededor. Una de ellas, de unos doce años, nos coge de la mano y nos lleva a recorrer el asentamiento. Al poco rato se nos une otra, de unos nueve, y así es como las cuatro hacemos un recorrido por el lugar mientras ambas nos comentan quién vive en cada tienda, cómo se llaman los niños, las edades, quiénes son hermanos entre sí, etc. Son niñas inteligentes, probablemente podrían conseguir todo lo que quisieran si tuviesen acceso a una vida digna y a una educación. Sin embargo, en su día a día viven en un ambiente de total precariedad, tras unas vallas que las separan de quienes pasean tranquilamente por el puerto de Tesalónica, sin más remedio que pasar las horas jugando entre regueros de agua y demás sustancias que se acumulan por los suelos. Al despedirnos, las dos niñas nos regalan su pulsera y su colgante para el cuello, nosotras les devolvemos el gesto entregándoles también nuestras pulseras. Sin duda nos quedamos con sus sonrisas, su generosidad y las palabras de las mujeres y los hombres allí recluidos pidiendo que se les reconozca por lo que son: personas. Al día siguiente, todavía con las impresiones de la visita al asentamiento a flor de piel, nos movilizamos toda la caravana junto a los activistas de No Borders (en total unas 500 personas), para manifestarnos en dos Centros de Internamiento para Extranjeros, ubicados cerca de la frontera con Macedonia. En el primero de ellos, en Paranesti, conseguimos que ingresara una comisión de 20 personas para hablar con los internos. Nos contaron que son alrededor de 300 hombres, de entre 18 y 40 años, provenientes de Argelia, Afganistán, Marruecos, Pakistán y Turquía. Dicen que a las 8 de la tarde los encierran en celdas y que ya no los dejan salir hasta el día siguiente por la mañana, que la comida que les dan (siempre la misma, arroz con pollo) a veces huele mal y que necesitan ropa, sobre todo camisetas. Manifiestan que están desesperados, que no saben
Presentamos el Informe CIE 2015 «Fronteras en los barrios»
Hoy se ha presentado el Informe CIE 2015 de SOS Racismo Madrid, «Fronteras en los barrios». El informe es fruto de las 681 visitas que a lo largo de 2015 han hecho 16 activistas de SOS Racismo Madrid a 257 personas internas en el CIE de Aluche. Este trabajo de acompañamiento y fiscalización, que continúa la labor de años anteriores, ha permitido documentar las condiciones inhumanas de internamiento que sufren cientos de personas al año por el mero hecho de estar en situación administrativa irregular, a la espera de que se ejecute su orden de expulsión. El informe hace una descripción de las condiciones de internamiento y sus consecuencias psicosociales, documenta casos de malos tratos y atención deficiente e incide en las situaciones personales de extrema vulnerabilidad que nuestras activistas se encuentran constantemente. En 2015 acompañamos a personas embarazadas, con trastornos de salud mental, con menores a su cargo, víctimas de violencia machista o de trata. 12 personas internas que visitamos declararon ser menores de edad. El informe explica también las dificultades para solicitar asilo dentro del CIE y contextualiza el papel del CIE en los procesos de deportación. Esperamos que el informe contribuya al debate social necesario sobre esta frontera invisible que divide nuestros barrios y que sea un paso más hacia el cierre definitivo de estas cárceles racistas. DESCARGA EL INFORME COMPLETO AQUÍ Resumen ejecutivo El Informe CIE 2015 de SOS Racismo Madrid titulado “Fronteras en los barrios” recoge el trabajo de acompañamiento y fiscalización realizado durante el año 2015 en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche. El informe es fruto de las 681 visitas que a lo largo de 2015 han hecho 16 activistas de SOS Racismo Madrid a 257 personas encerradas en el CIE de Aluche. Este trabajo, que continúa la labor de años anteriores, ha permitido documentar las condiciones inhumanas de internamiento que sufren cientos de personas al año. Los CIE son centros de estricto control policial en los que se encierra a personas por el mero hecho de estar en situación administrativa irregular, a la espera de que se ejecute su orden de expulsión. Estos centros están insertos en el entramado de fronteras y deportación por lo que, cuando hablamos de CIE no podemos obviar la existencia de una política migratoria basada en la exclusión y el control de personas. Las identificaciones policiales por perfil étnico -racistas-, los vuelos de deportación, las vallas fronterizas y la denegación de visados se suman a la irregularidad administrativa y un mercado laboral cada vez más cerrado y precarizado que impiden el acceso a derechos de miles de personas. En 2015 acompañamos a 257 personas de 49 nacionalidades distintas siendo la marroquí la más significativa al constituir el primer destino de los vuelos de deportación. El número de personas internas según su nacionalidad en el CIE revela el primer paso del engranaje de deportación: las identificaciones racistas en el espacio público. Tanto los vuelos de deportación como los CIE se llenan de personas mediante esta práctica policial. Se ha podido comprobar como estas identificaciones se intensifican en los días previos a los vuelos de deportación programados. De esta forma, el 30,4% de las personas visitadas habían sido detenidas mediante esta práctica y provenían principalmente de Andalucía y Madrid. En 2015 tan sólo visitamos a 13 mujeres, tendencia que se viene observando en los últimos años y que tiene parte de su explicación en las características estructurales del CIE de Aluche, con 236 plazas para hombres y 44 para mujeres. Hay más hombres encerrados en los diferentes CIE del Estado y esto parece ocurrir también en los vuelos de deportación. ¿Es posible que las mujeres sean menos detenidas por ocupar espacios privados, por moverse en otros circuitos? La estructura social, los roles de género en la división del trabajo y la economía sumergida sitúan a las mujeres a quienes no se permite regularizar su situación administrativa en sectores particularmente precarizados del mercado laboral como el empleo del hogar en régimen interno. El informe también apunta a la situación de las mujeres que, siendo víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación, son reiteradamente internadas en el CIE exponiéndolas a un mayor riesgo y faltando a la protección que se debe garantizar a estas personas. El 33,5% de las personas visitadas llevaba más de 6 años en España, la mayoría de ellas tenía familiares en España y presentaba fuertes indicios de arraigo. Esto evidencia un fallo en las políticas de inclusión y revela el papel de los CIE como mecanismo para la segregación y la ruptura de la vida de las personas. En 2015 hemos tenido constancia del encierro de mujeres embarazadas, personas que sufrían trastornos de salud mental, personas con menores a su cargo, víctimas de violencia machista o de trata. 12 personas internas que visitamos declararon ser menores de edad, incumpliendo el Estado los compromisos adquiridos en la Convención sobre los Derechos de Niños y Niñas así como la propia Ley Orgánica 4/2000 sobre derechos y libertades de los extranjeros en España. A esto se suma el hecho de que el 66% de las personas viven fuera de Madrid, en otros puntos del territorio español por lo que, mediante el encierro en CIE son separadas de sus seres queridos, sin posibilidad real de recibir visitas. El informe explica también las múltiples barreras que se imponen en el CIE para solicitar asilo como son la información deficiente respecto a este derecho o el incumplimiento en la tramitación de las solicitudes. Tan sólo 36 personas de las 257 solicitaron asilo y únicamente una de ellas fue admitida a trámite. En el año 2015 hemos detectado una resolución colectiva de internamiento por la que se acordaba el encierro de 40 personas mediante el tratamiento unificado de su caso. Se trata de una práctica inédita y contraria a derecho, vulnerando el derecho a la tutela judicial efectiva así como el estudio individualizado de los casos y deshumanizando a las personas. El informe recoge los testimonios de
Parad la guerra contra los migrantes
El titular hace referencia al contundente lema utilizado en la Conferencia Internacional de Refugiados y Migrantes, celebrada a finales de febrero de 2016 en Hamburgo (Alemania). El encuentro es organizado por la sociedad civil y este año reunió a más de 2.000 personas con y sin papeles que viven en Europa. Nosotros asistimos invitados por la Coalición Internacional de Sin Papeles y Migrantes (CISPM), que reúne diferentes grupos europeos y cuenta con una activa presencia en Alemania, Francia e Italia, así como con nodos en Bélgica o Austria. En España, la ASPM, Asociación Sin Papeles de Madrid, forma parte de esta coalición europea, que es un espacio compuesto por migrantes empoderados. Reunidos en un amplio espacio similar al Matadero de Madrid, en la Conferencia hubo paneles, encuentros, conciertos, un cómodo espacio para dormir, comida gratuita y todo lo necesario para dar una cálida acogida a todos los participantes durante un frío fin de semana de invierno. Una de las claves para entender este encuentro es la palabra “empoderamiento”. No se trata de una simple cuestión lingüística; en la mayoría de los paneles y conferencias, así como en la organización, participaron personas migrantes empoderadas y activas políticamente. El objetivo del programa era claro: “durante tres días, migrantes, refugiados, gente que apoya y activistas, debatirán, establecerán redes e intercambiarán conocimientos”. En las distintas conferencias se abordaron gran cantidad de cuestiones: desde el discurso criminalizador de los medios de comunicación y cómo hacerle frente, hasta las formas de luchar contra las deportaciones, pasando por el rechazo a las políticas de la ‘Europa Fortaleza’, o la creación de formas de auto organización. Al final de una de las conferencias, personas refugiadas de origen afgano se quedaron planteando las estrategias que debían seguir para aunar fuerzas entre ellos y tejer redes con las demás comunidades. Fue, junto con otros, uno de los muchos momentos motivantes de este encuentro. También se constató la necesidad de aunar luchas y establecer objetivos comunes. Las prácticas institucionales y los medios expanden la lógica del “divide y vencerás”. En España, por ejemplo, hay un discurso que habla de refugiados (“buenos”) y migrantes económicos (“malos”); en Alemania y otros países de Europa se establecen diferencias entre las distintas comunidades de refugiados: se tramita la solicitud de asilo de los procedentes de Siria si han llegado antes de una determinada fecha, mientras que se deja fuera a los que llegaron meses después. Los afganos, en tanto, sufren deportaciones con frecuencia debido a que el gobierno alemán considera que el país centroasiático es “un lugar seguro”. Estas categorías provocan no sólo una ‘competición por la precariedad’, sino que atomiza a los grupos, impidiendo centrar el foco en la solidaridad y en la lucha contra la política migratoria europea, responsable de miles de muertes. En el encuentro también se realizaron llamadas a la movilización a nivel europeo: marchas contra FRONTEX en la sede de Varsovia, conferencias en Viena sobre las ruta de los Balcanes, acciones en recuerdo de la ocupación de la iglesia de Saint-Bernard en París, hace 20 años, propuestas para contactar con los familiares de las víctimas de Tarajal, etc. La criminalización y el auge de la ultraderecha en Europa, lejos de ser motivos para perder la esperanza y amedrentarse, son impulsos para la acción y la elaboración de discursos alternativos. En Alemania, en respuesta a atentados a centros de refugiados con granada, se está fraguando un proceso de empoderamiento y de creación de una narrativa propia en el que participan migrantes y locales. Por último, se apoyó la idea de volver a reunir a la coalición a finales de Mayo en Madrid, aprovechando que durante esos días tendrá lugar la Conferencia del Plan B, plataforma creada por diferentes activistas y políticos, en la que destaca la figura del exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis, y que busca plantear una nueva Europa a partir de la construcción de redes paneuropeas. Sin duda, el camino a seguir contra la criminalización de la migración es tejer redes entre las comunidades migrantes, y entre éstas y las organizaciones con intereses compartidos, con el fin de crear esa sociedad intercultural y solidaria que muchas queremos. La Conferencia Internacional de Hamburgo camina en esa línea de establecer vínculos y unir fuerzas. Por Yeison García (Comisión CIE’s – SOS Racismo Madrid)
La Fiscalía archiva la denuncia contra Mario de la Fuente (PP)
La Fiscalía Provincial de Madrid ha archivado las diligencias relativas a la denuncia que SOS Racismo Madrid presentó el 15 de marzo contra Mario de la Fuente, concejal del Partido Popular (PP) en Robledo de Chavela, tras unas declaraciones de tinte racista y xenófobo que recogimos en este texto. Al margen del debate sobre la existencia de delito o no en sus reprobables palabras, una cuestión puramente jurídica, desde SOS Racismo queremos insistir en la peligrosidad de este tipo de discursos y la sensación de impunidad que pueda trasladar la no reprobación. En la organización consideramos que alentar desde las instituciones y cargos públicos un discurso de rechazo hacia todo un colectivo, como es el de la población migrante y extranjera, no solo es infundado sino también irresponsable. Los representantes de los ciudadanos deben velar y trabajar por conseguir una sociedad más tolerante e integradora en la que la pluralidad no se entienda como una amenaza sino como una riqueza, sin aportar elementos negativos a la sociedad que en teoría representan y que, frecuente y afortunadamente, suele estar “por delante” en cuestiones como la presente. A nuestro parecer, la libertad de expresión no debería justificar un discurso que busque la confrontación y el recelo hacia ciertas personas únicamente por su lugar de origen. No supone sino una muestra más de cierto discurso institucional xenófobo que la sociedad ni merece ni debe aguantar. Por ello, seguimos esperando la reprobación de dichas palabras por parte del Partido Popular, grupo al que pertenece D. Mario de la Fuente, del que es concejal, calidad en la que desarrolló el discurso mencionado y que no debería permitirse dar cobertura, por acción u omisión, a un discurso discriminatorio y lleno de prejuicios. Lee el reportaje completo en EsRacismo aquí Lee la noticia sobre la denuncia aquí
Manifiesto de las Jornadas Antirracistas 2016
Celebramos un año más las Jornadas Antirracistas: una serie de actividades culturales y reivindicativas organizadas en el marco del Día Internacional contra la Discriminación Racial, que fue el pasado 21 de marzo, bajo el lema “Tejiendo Redes de Solidaridad”. Y, por ello, queremos una vez más alzar la voz frente a la injusticia, pero ¿cómo hacerlo, cuando hace ya tiempo que parece que nos han robado las palabras?. Solidaridad, acogida, migrantes… son palabras cuya definición creíamos conocer, pero que los acontecimientos nos han arrebatado, para luego devolvérnoslas tergiversadas. ¿A dónde se fue la solidaridad? Esa “oleada de solidaridad”, de apoyo a la causa que movía a miles de personas a buscar refugio en Europa, a la que se sumaban gobiernos europeos e instituciones comunitarias el pasado otoño, ha acabado en una dejación de responsabilidades, y en la aprobación de expulsiones masivas en condiciones que atentan contra el derecho de asilo. El derecho de asilo es tal vez la expresión jurídica más clara del concepto de solidaridad en el ámbito internacional y, lejos de adaptarlo a nuevos retos (cambio climático, crisis alimentarias…), se está poniendo ahora en cuestión por la vía de los hechos. Pagamos para que nuestra solidaridad la ejerzan otros, lo cual es un absurdo, sin preocuparnos demasiado de saber lo que estos otros entienden por ser solidarios. Y esa Europa, definida como “sociedad de acogida”, que ofrece hospitalidad al recién llegado… Acogida en el portal, sin llegar a recibirlo en casa, levantando muros y permitiendo la creación en Europa de campos a cielo abierto que reciben sobrenombres tan escalofriantes como “La Jungla”, y en los que hombres, mujeres y niños malviven en condiciones insalubres. Acogida con condiciones: con acceso restringido a la salud y a los derechos de participación ciudadana. Acogida temporal: con barreras al arraigo y a la reagrupación familiar que dificultan que el que llega se construya un proyecto de vida y se sienta parte de la sociedad que lo acoge. Acogida bajo sospecha: como la que sufre la población musulmana europea cuando el discurso dominante comparte con el ISIS una visión monocroma y violenta del Islam en su conjunto, contribuyendo a la islamofobia. Y por último, cuando ciertas personas pronuncian las palabras “refugiado” o “migrante”, éstas también han cambiado su sentido. La persona refugiada ha pasado de ser un sujeto de derechos a una víctima sin voz: víctima del mal del que huye, pero también víctima de una acogida perversa. A la persona migrante se la criminaliza, se la declara culpable de un delito de trata contra sí misma, al permitir que sus pies se dirijan hacia Europa. Un delito con agravante: buscar una vida mejor. Pero no podemos permitir que nos dejen sin voz y que nos roben las palabras, o que las cambien el sentido: debemos recuperar esas palabras, como solidaridad o acogida, que siempre nos pertenecieron, y no abandonar la batalla de los argumentos y los principios en contra del discurso dominante. Recordemos la solidaridad de tantos colectivos que se movilizan en contra del racismo, la xenofobia y la islamofobia; queremos destacar aquí, en lo local, la reciente creación de la Unión Contra el Fascismo y el Racismo, que se constituyó a finales del año pasado en Madrid, y de la que formamos parte. No menospreciemos la voluntad de acogida demostrada por iniciativas ciudadanas como Bienvenidos Refugiados y otras plataformas similares, que se esfuerzan en trabajar en favor de las personas refugiadas a pesar de la apatía, cuando no de la resistencia, institucional. Miremos con optimismo la fuerza creciente de la corriente de opinión en contra de los Centros de Internamiento de Extranjeros, uno de los focos de vulneración de derechos humanos más flagrantes en nuestro país. El trabajo en red está permitiendo que más y más municipios aprueben declaraciones en contra de los CIEs. Seguimos esperando, a este respecto, que el pleno del Ayuntamiento de nuestra ciudad declare Madrid “Ciudad Libre de CIEs”, como ya ha sucedido en Barcelona o en Valencia. Plantemos cara en la batalla del discurso, cuestionemos los lugares comunes, las visiones socialmente asumidas que generan el racismo más cotidiano, los micro-racismos. Combatamos los estereotipos negativos en nuestro día a día: en los medios de comunicación, en el trabajo, e incluso, a veces, entre familiares y amigos. Permanezcamos atentos ante situaciones de discriminación y agresiones de carácter racista y xenófobo en nuestra sociedad; no olvidemos que se calcula que el 85% de las agresiones por delitos de odio no se denuncian. Aún tenemos mucho trabajo por delante. Así pues, respaldados por la multitud de experiencias positivas de solidaridad, de acogida y de lucha en favor de los derechos que existen, debemos actuar en red frente a la involución en el respeto de los derechos humanos en Europa, frente a la inactividad de gobiernos e instituciones, y frente al aumento de actitudes racistas y xenófobas, que, aunque en España no se han traducido en representación parlamentaria de fuerzas de ultraderecha, sí amenazan la convivencia. Frente a todo esto, y en contra de todas las decisiones políticas e institucionales que, por acción u omisión, están fomentando el racismo y la xenofobia. Porque, como escribió Blas de Otero: “Escribo en defensa del reino del hombre y su justicia. Pido la paz y la palabra”. NO AL RACISMO Y A LA XENOFOBIA
SOS Racismo denuncia a Mario de la Fuente (PP) por declaraciones racistas
Ayer, 15 de marzo, SOS Racismo Madrid ha puesto en conocimiento de la Fiscalía de Delitos de Odio y Discriminación de Madrid unas declaraciones de Mario de la Fuente, miembro del Partido Popular y exalcalde de la localidad de Robledo de Chavela, para que investigue si pueden ser constitutivas de un delito de fomento e incitación al odio, tal y como se recoge en el artículo 510.1 del Código Penal. Las declaraciones se produjeron durante la celebración de un pleno del ayuntamiento en el que, entre otras cuestiones, Mario de la Fuente criminalizó a los refugiados por las agresiones sexuales de Colonia y acusó a las personas de origen extranjero de ser las causantes del 80% de las muertes por violencia machista. SOS Racismo Madrid considera que es inadmisible que este tipo de declaraciones tengan lugar en cualquier ámbito, pero son especialmente graves cuando se producen en espacios públicos e institucionales como son los plenos de un ayuntamiento. Es intolerable que un representante público adopte un discurso xenófobo contra los refugiados en un momento en el que las instituciones públicas deberían estar a la altura de una crisis humanitaria sin precedentes. Entre lo dicho por el miembro del Partido Popular, se encuentran afirmaciones como la siguiente: “Hay datos fehacientes, un 80% de las mujeres que mueren en España o que sufren vejaciones son personas que no son de España, están afincadas en España o a lo mejor tienen nacionalidad española pero es otra cultura diferente a la nuestra.» Toda la información sobre lo declarado en el pleno está recogido en un reportaje publicado en nuestra plataforma Es Racismo, donde se hizo un repaso de los hechos y transcripción de las declaraciones racistas y xenófobas, además de adjuntarse el vídeo con el corte de la intervención de Mario de la Fuente.
Odio y racismo: el verdadero caballo de Troya tras los atentados en París
Apenas unos minutos después de que nos llegaran las primeras informaciones sobre lo que estaba ocurriendo en París, las especulaciones sobre la autoría del ISIS crecieron exponencialmente para ser confirmadas al día siguiente por el propio grupo terrorista. “Ocho hermanos, con cinturones explosivos y fusiles de asalto, han atacado lugares minuciosamente elegidos en el corazón de la capital francesa», sentenciaron los yihadistas. En realidad no se precisó de tal confirmación para que políticos, medios de comunicación y redes sociales intensificaran el discurso islamófobo, racista y de odio en general que se venía reproduciendo especialmente enfocado hacia los refugiados, protagonistas de una crisis que no puede más que recrudecerse en su contra. Estos, huyendo de un entorno donde episodios similares a los ocurridos en París (como el sucedido en Beirut días atrás) son el pan de cada día, se van a ver ahora emparedados entre el horror del lugar de salida y la negativa a ser acogidos en el destino. La tragedia parisina supone un flaco favor para la situación de los refugiados a quienes se les achaca, sin ningún tipo de rubor ni vergüenza en la generalización, la autoría de lo ocurrido. De este modo, se insinúa continuamente un supuesto papel de caballo de Troya que ejercerían los refugiados en beneficio del ISIS. El discurso del odio, mal dirigido hacia los que escapan del terror que estos días nos azota, afecta colateralmente a los que profesan la religión islámica y a la comunidad árabe en su conjunto. De caer en el discurso del “nosotros contra ellos”, única y exclusivamente los terroristas deberían ser el objetivo del mismo. Con este enfoque situado en dirección equivocada no paran de sucederse, sin visos a que se atenúen, los discursos que criminalizan a los refugiados, los musulmanes y los árabes. Tres de los ejes más importantes a la hora de lanzar el discurso son los medios de comunicación, la política y las redes sociales, en los que ya se han visto ejemplos del que va a ser el verdadero caballo de Troya a partir de ahora: odio y racismo escondido bajo el mantra de la seguridad de nuestras fronteras. Así, desinformaciones como la que se vio sobre el pasaporte egipcio encontrado al lado del cadáver de uno de los terroristas suicidas, y que finalmente resultó ser de una víctima del ataque, van a ser por desgracia más que habituales. La batalla mediática por ser los primeros en publicar información, obviando toda la rigurosa comprobación requerida para estos casos, lleva a situaciones como la vivida por el crítico de videojuegos Veerender Jubbal, quien vio a medios como La Razón poner su imagen (manipulada previamente con Photoshop) en portada, acusándole de ser uno de los autores de la masacre de París. Como a su vez se van a intensificar campañas políticas, con más apoyo si cabe, de partidos como los Demócratas de Suecia (SD), quienes reparten en Lesbos panfletos aconsejando a los refugiados no ir al país escandinavo. Los argumentos que esgrimen a los que huyen de una muerte casi segura: “aquí tenemos tiendas de campaña. Hace frío, hiela y nieva. Hay escasez de recursos tanto para nuestra población como para aquellos que llegan». Más recientemente no hay más que ver a Polonia, que con su nuevo gobierno ya ha decidido la revocación del acuerdo que alcanzó para acoger refugiados o la reacción de Marine Le Pen, quien ya ha exigido el cierre de las “mezquitas radicales”, expulsar a los clandestinos y recuperar el control absoluto sobre las fronteras, pasando por encima del acuerdo europeo de Schengen. Las redes sociales, capaces de lo mejor y lo peor (parece que últimamente más de lo segundo) se han convertido en una vía más de desahogo para las teorías y discursos más radicales que se pueden leer. Como se puede ver en esta recopilación, la islamofobia y el racismo se han convertido en una respuesta común a la terrible tragedia acontecida en la capital francesa. Ante esta situación, la solución pasa por eliminar el discurso racista y de odio para evitar caer en las generalizaciones ya existentes y que criminalizan más todavía a refugiados, musulmanes y árabes, camuflándolo en la búsqueda de la seguridad de las fronteras. Defender la inocencia de unos no es sinónimo de dar vía libre a las malas intenciones de otros, no cabe duda. La comunidad internacional debe promover la búsqueda de mecanismos efectivos para garantizar el cumplimiento de los derechos fundamentales, y que los propósitos salvajes de unos pocos culpables no influyan negativamente, como ya lo están haciendo, en el porvenir de millones de inocentes. Por Moha Gerehou (@mohagerehou)