De origen boliviano, esta activista social lleva siete años trabajando en diversos movimientos y plataformas ciudadanas. En las primarias de Ahora Madrid obtuvo el noveno puesto de un total de 140 candidatos para las elecciones municipales del 24 de mayo. Sin embargo, la ley la obliga a renunciar a su candidatura por no tener la nacionalidad española.
Por Paula Guerra
Iris Urquidi (52 años) nació en La Paz, Bolivia. Madre de tres hijos y con una carrera iniciada en Lingüística e Idiomas en la Universidad Mayor de San Andrés, en 2004 tuvo que tomar una de las decisiones más difíciles hasta entonces: separarse de su familia y partir rumbo a un país desconocido. “Me vi en una situación económica en la que no podía sostener ni a mis hijos, ni mi carrera, ni nada, la carga familiar era muy difícil de sostener, y como me propusieron venir a España algunos amigos que tenía aquí, yo acepté”, recuerda Iris, sin poder evitar la emoción cuando recuerda esa época.
“Fue una decisión dura. Entre que me ofrecieron venir aquí y finalmente llegar a Madrid pasó un año. Ese año fui preparando a mis hijos, explicándoles que en Bolivia no tenía posibilidades. Ellos ya habían pasado por la separación de su padre y mía, así que tuve un año para prepararles y para prepararme yo también. Todavía me duele ese momento…”.
Durante los dos primeros años en Madrid Iris trabajó en lo que pudo, siguiendo la ruta de muchos inmigrantes latinoamericanos. Trabajó en el servicio doméstico e hizo cursos para cuidados de personas mayores y con alzheimer. A comienzos del año 2007, con Evo Morales como presidente de Bolivia, Iris es invitada a una reunión en la embajada de este país, momento en el que surge su interés en los movimientos sociales:
“Empiezo a ver que hay bolivianos pero también gente española, argentina, ecuatoriana y me nace el deseo de saber qué hacen, por qué están ahí, a qué se dedican, me surgen las ganas de involucrarme, de pertenecer a un grupo así. Con el tiempo, empezamos a hacer reuniones conjuntas y a involucrarnos con distintos grupos hasta que finalmente nace la Plataforma por la Nueva Bolivia. Yo empecé mi participación en los movimientos sociales con esta plataforma y después continué en otros movimientos.»
Uno de ellos es Mujeres en Red de Karabanchel.
Sí, en esta red participamos inmigrantes y españolas, nos dedicamos a defender los derechos de las mujeres… Se apoyan todos los movimientos sociales que hay de crítica contra los recortes que está haciendo el gobierno, asistimos a manifestaciones, hacemos recogidas de alimentos, trabajamos en los problemas vecinales de Carabanchel en temas de salud, detenciones de migrantes, de desahucios y problemas de violencia de género, que es lo que mas se está viendo ahora. También colaboro con la Plataforma Bolivariana de apoyo a Venezuela y con la Coordinadora de Cuba, pero mi trabajo preponderante es con Mujeres en Red de Carabanchel.
Hay muchas mujeres y hombres inmigrantes en los que no se despierta el interés por participar en los movimientos sociales, que huyen de esa posibilidad…
Es interesante tu pregunta porque ese relato que tú me haces es una realidad, yo he empezado a trabajar de externa y mi tiempo libre lo he dedicado a asistir a reuniones, y si no tenía reuniones me apuntaba a cursos. Hice estudios en Violencia de Género y un post-grado como Experto en ONG, ambos en la UCM. Pero no critico a los inmigrantes que no se involucran, todos tenemos derecho a pensar diferente y si unos tenemos la oportunidad de hacerlo, y otros no la tienen, o no quieren hacerlo, es decisión de cada uno… Yo he tenido la ventaja de trabajar por las mañanas y dedicar las tardes a lo que me gusta.
¿Pero no crees que el colectivo migrante tendría más fuerza si se uniera en luchas sociales que les competen?
Lamentablemente, algunos inmigrantes no lo ven así, piensan que hay autoridades que están para eso, que otros pueden hacer el trabajo. Alguno me ha dicho ‘qué sacas con esto’, pero cada quien es libre de pensar como quiera. Además, sí hay asociaciones de inmigrantes en Madrid, de peruanos, de bolivianos, aunque más relacionadas con la cultura, el baile, que con temas políticos.
RACISMO Y CANDIDATURA
Durante el tiempo que llevas viviendo en España ¿has sufrido situaciones de racismo, te has sentido discriminada en alguna situación?
Hace un tiempo yo iba saliendo del metro y pasaba un ciclista español, al verme me gritó sudaca y algo más, no recuerdo cuál fue la frase completa que me dijo, fue a raíz de nada, yo iba saliendo de la boca del metro en Ciudad Lineal, eran como las 11 de la noche, y me pegó el insulto. Yo le contesté y entonces él frenó en seco, se iba a devolver, pero cuando vio que yo estaba buscando en el suelo algo con qué defenderme, se fue.
¿Y situaciones de racismo más sutiles?
Bueno, por el trabajo que haces, al hacer el servicio doméstico… recuerdo que en la casa donde trabajé había cuatro chicos jóvenes, tres universitarios. La hija mayor un día me vio en la biblioteca del barrio y fue para ella toda una novedad. Estaba asombrada de que yo estuviera en la biblioteca… Decía: “¡Vi a Iris en la biblioteca!”…
¿Le llamaba la atención que quisieras coger un libro?
Sí (risas).
¿Crees que la sociedad española es inclusiva, que acepta de buena manera al extranjero?
Siempre queda gente a la que no le parece bien la presencia de extranjeros, incluso dentro de los movimientos sociales se puede ver un poco eso.
¿Qué pensaste cuando te ofrecieron ser candidata?
Cuando la gente de Izquierda Unida se me acercó y me lo propuso, al principio lo dudé porque yo milito en un partido político de Bolivia y pensé que debía consultarlo con ellos, pero la gente que me lo propuso me explicó que ellos no querían un partido político, sino a Iris Urquidi. Tuve 12 días para prepararme las primarias de Ahora Madrid, para buscar lo votos. Fue una experiencia interesante porque nunca me había visto en esa tesitura, de tener que ganarme los votos de las personas… mucha gente, al enterarse de que iba yo, se pusieron a apoyarme. Mi campaña fue así, con el apoyo de los movimientos sociales.
¿No pensaste que sería un impedimento legal no contar con la nacionalidad?
No, porque estaba segura de que al tener la residencia permanente no tendría problemas. No sabía que debía tener la nacionalidad.
SEGUIR EN LA LUCHA
¿Cómo te enteras de que no puedes ser candidata?
Cuando íbamos a presentar los documentos en la Junta Electoral la gente de la candidatura miró los documentos en detalle y se dan cuenta de que no puedo ir.
¿Qué sentiste?
Una frustración total. Yo pago mis impuestos como todo español, trabajo, hago política, hago vida social, no le debo nada a nadie, no le quito nada a nadie, soy una ciudadana que vive de su trabajo, con mis deberes cumplidos ¿y no puedo ser elegida?… eso es muy frustrante. Pero a pesar de ese impedimento, sigo en la campaña de Ahora Madrid, sigo siendo parte del equipo político, apoyando la candidatura de Manuela Carmena. Este impedimento no me ha tirado para abajo, me da más fuerzas para seguir luchando, porque en un futuro esto no puede volver a pasar. Como yo, han quedado otras personas en el camino también, que por el mismo motivo, no han podido ser candidatos.
¿Crees que el colectivo migrante se queda menos representado al no tener entre los suyos a alguien en un cargo de representación política?
Bueno, yo tampoco me siento representando a todos los latinoamericanos, hay otras personas involucradas que, igual que yo, lucharán para que exista esa representación. Hay partidos que después que yo he salido han buscado migrantes con nacionalidad para sus listas. El migrante de cualquier parte tiene derechos, no sólo obligaciones, pero los derechos nos los merman y uno esos derechos es el poder ejercer un cargo político, el representar a quienes nos han votado en unas primarias para ello.
¿Vas a pedir la nacionalidad para en el futuro poder ser candidata?
Solicité la nacionalidad hace dos años y dos meses, en cuanto me salga me meteré de lleno a la política porque creo que he empezado un trabajo que no he culminado. Yo voy a seguir en esta lucha.
| Derecho al sufragio pasivo
El sufragio pasivo es el derecho que tienen los ciudadanos a presentarse como candidatos en los procesos electorales, es decir, a ser elegidos en cargos de representación política. La Constitución española asegura este derecho a los ciudadanos españoles y a los extranjeros pertenecientes a países de la Comunidad Europea. Los inmigrantes no comunitarios sin nacionalidad española no sólo no pueden acceder a este derecho, tampoco pueden votar en las elecciones generales. A pesar de ser un colectivo importante en tamaño, y de ser tema central de todo tipo de debate político, este colectivo puede votar únicamente en las elecciones municipales, y siempre y cuando exista un acuerdo de reciprocidad entre España y los países a los que pertenecen. |