Comunicado por las declaraciones racistas de la concejala Silvia Saavedra (Ciudadanos)
El pasado 20 de octubre, Silvia Saavedra, concejala del grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, aludió durante su intervención en la Comisión de Participación Ciudadana, Gobierno Abierto y Transparencia, en la que criticaba la cesión de la Nave de Terneras, en Matadero, para el acto ‘Nada que celebrar’, el pasado 12 de octubre, a la obtención de la nacionalidad española por parte de la edil-presidenta de Arganzuela y Usera, Rommy Arce, en los siguientes términos: “parece que cuando adquirió la nacionalidad española, y cuando juraba la Constitución, lo que en realidad estaba haciendo era prometer cargarse España”. Desde Sos Racismo Madrid queremos denunciar la gravedad de las palabras de la edil de Ciudadanos por cuanto inciden en señalar y diferenciar a los ciudadanos españoles en función de su origen o del modo de obtención de la nacionalidad. Silvia Saavedra está en su derecho de criticar, si así lo considera oportuno, la decisión adoptada por Rommy Arce en el ejercicio de su cargo, pero no es admisible que dicha crítica se haga en términos personales, llegando a poner en duda el compromiso cívico de personas que, como es el caso de Rommy Arce, no han adquirido la nacionalidad española al nacer. El comentario de la edil de Ciudadanos parece poner en duda la legitimidad de Rommy Arce en el ejercicio de su cargo por el mero hecho de su origen, hecho que nos parece preocupante, ya que subyace un cuestionamiento de la incorporación en la vida política municipal de madrileños y madrileñas de origen migrante, a los que, en lugar de considerarse como miembros de pleno derecho de la misma comunidad política, se les sigue categorizando en términos de “otredad”. Las declaraciones de Silvia Saavedra contribuyen a promover la desconfianza hacia la persona que proviene de otro país. Forman parte de un discurso de racismo social, también arraigado en nuestras instituciones, que sitúa a estas personas en un plano de diferencia y pretende obligarles erróneamente a justificar su sentir como ciudadanos de este país, en contraste con aquellos ciudadanos “desde la cuna”. Madrid es una ciudad diversa lo que es parte de su riqueza y fortaleza. Las instituciones públicas y los representantes políticos deben estar a la altura de la sociedad a la que sirven y representan. A este respecto, no conviene olvidar que, según datos de la Comunidad de Madrid, residen en la actualidad en la misma 1.219.273 millones de personas de origen extranjero, 354.788 de ellos (un 23%) nacionalizadas españolas, y por tanto con plenos derechos políticos, siendo electores y elegibles en todos los procesos electorales*. No podemos dejar que estos derechos se queden en el papel, en un mero reconocimiento formal: es fundamental el pleno empoderamiento político de las personas migrantes nacionalizadas españolas, y que las opiniones vertidas o las acciones realizadas en el ejercicio de estos derechos (sean estas la participación en manifestaciones, el ejercicio del derecho a voto activo o pasivo o la toma de decisiones como cargo público) sea juzgada en los mismos términos que la del resto de sus conciudadanos. En caso contrario, la combinación de inclusión política formal y exclusión política de facto acabará generando no sólo la infrarrepresentación del sentir y de las necesidades de una proporción muy relevante de la población de Madrid (más del 13%), sino tensiones y problemas de convivencia. Por eso, desde Sos Racismo Madrid hacemos un llamamiento al grupo municipal de Ciudadanos y en particular a la edil Silvia Saavedra para que rectifiquen en sus declaraciones y a todos los grupos municipales en el Ayuntamiento de Madrid para que manifiesten expresamente su compromiso con la sociedad diversa que conforma la ciudad de Madrid y el derecho que tienen todos los nacionales españoles, sea cual sea su origen, de actuar en el ejercicio de sus derechos de nacionalidad como consideren oportuno, y con plena libertad de pensamiento y opinión. *Ver al respecto la propuesta de SOS Racismo Madrid para extender los derechos políticos y la ciudadanía plena a todos los residentes.
El Estado intenta deportar 3 veces a un joven con problemas de salud desde el CIE de Aluche
M.A. tiene 37 años, es de origen tunecino y lleva más de 13 años viviendo en Francia. En el año 2012 le fue denegada la renovación de su permiso de residencia, quedando en una tesitura de extrema vulnerabilidad e irregularidad administrativa que derivó en la pérdida de su libertad en un CIE en Francia para, finalmente, ser deportado en el año 2014. Sin embargo, tal y como él mismo relata, su vida y sus proyectos estaban asentados en Francia: “no tengo nada en Túnez, mi vida, mi pareja, mi gente están en Francia” por lo que decidió regresar a Europa en el año 2016. El cierre de fronteras y la negación de un pasaje seguro por parte de las políticas migratorias europeas exponen a las personas a rutas migratorias peligrosas. De este modo, cuando M.A. intentaba entrar en Europa sufrió un accidente por el cual tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Se le colocaron varias piezas protésicas a fin de curar su fractura. En marzo de 2017 fue atendido por los servicios sanitarios de Melilla que diagnosticaron una rotura de varios de los tornillos colocados previamente. Sin embargo, a pesar del estado de su fractura y del dolor asociado, fue trasladado al CIE de Aluche con el objetivo de ser nuevamente deportado. En contra de lo que establece el artículo 62.1 de la Ley orgánica 4/2000 que contempla la posibilidad de no internar en CIE cuando exista un riesgo para la salud. En el CIE de Aluche ha sufrido tres intentos de deportación. En el primero le fue negada la posibilidad de llevar una de las muletas alegando que se trataba de muletas propias del CIE. Las dificultades de una persona interna en el CIE para conseguir unas muletas propias son evidentes. De haberse llevado a cabo su deportación sin las muletas facilitadas por SOS Racismo, habría supuesto prescindir del apoyo necesario recomendado para su recuperación. De este modo, tendría que trasladarse hasta su lugar de origen en Túnez sin dicho soporte. Sin embargo, en el tercer intento de deportación afirma que le quitaron de nuevo una de las muletas facilitadas por SOS Racismo. Esta respuesta evidencia una vez más el trato inhumano que reciben las personas que son internadas en los CIE y deportadas. Sus derechos más primarios, como el derecho a la salud, se tambalean a través de éstos procesos donde no se tienen en cuenta las circunstancias individuales y personales. Por otro lado, M.A. está pendiente de la revisión a fin de valorar una nueva intervención que le posibilite recuperar la funcionalidad de su pierna. Sin embargo, no hay garantía de que la operación pueda ser llevada a cabo en su país de origen lo que agrava las consecuencias de esta deportación. Tras el último intento de deportación, M.A. contacta con SOS Racismo y explica que sufrió agresiones por parte de los agentes que le custodiaban. Relata cómo le ataron y recibió golpes, puñetazos y patadas en el cuerpo. Manifiesta que en el avión él gritó durante un tiempo pidiendo que no le deportasen, lo que finalmente evitó su expulsión. Si bien M.A. no ha presentado una denuncia penal por estos hechos, su testimonio se suma a aquellos que refieren que los malos tratos se intensifican en el proceso de deportación con el fin de obligar a las personas a viajar. La remodelación o construcción de nuevos CIE no evita la segregación ni las dolorosas consecuencias para la salud tanto física como psicológica que suponen los procesos de deportación, por lo que la única alternativa humanamente comprometida es el cierre de los CIE y el fin de las deportaciones.
Parad la guerra contra los migrantes
El titular hace referencia al contundente lema utilizado en la Conferencia Internacional de Refugiados y Migrantes, celebrada a finales de febrero de 2016 en Hamburgo (Alemania). El encuentro es organizado por la sociedad civil y este año reunió a más de 2.000 personas con y sin papeles que viven en Europa. Nosotros asistimos invitados por la Coalición Internacional de Sin Papeles y Migrantes (CISPM), que reúne diferentes grupos europeos y cuenta con una activa presencia en Alemania, Francia e Italia, así como con nodos en Bélgica o Austria. En España, la ASPM, Asociación Sin Papeles de Madrid, forma parte de esta coalición europea, que es un espacio compuesto por migrantes empoderados. Reunidos en un amplio espacio similar al Matadero de Madrid, en la Conferencia hubo paneles, encuentros, conciertos, un cómodo espacio para dormir, comida gratuita y todo lo necesario para dar una cálida acogida a todos los participantes durante un frío fin de semana de invierno. Una de las claves para entender este encuentro es la palabra “empoderamiento”. No se trata de una simple cuestión lingüística; en la mayoría de los paneles y conferencias, así como en la organización, participaron personas migrantes empoderadas y activas políticamente. El objetivo del programa era claro: “durante tres días, migrantes, refugiados, gente que apoya y activistas, debatirán, establecerán redes e intercambiarán conocimientos”. En las distintas conferencias se abordaron gran cantidad de cuestiones: desde el discurso criminalizador de los medios de comunicación y cómo hacerle frente, hasta las formas de luchar contra las deportaciones, pasando por el rechazo a las políticas de la ‘Europa Fortaleza’, o la creación de formas de auto organización. Al final de una de las conferencias, personas refugiadas de origen afgano se quedaron planteando las estrategias que debían seguir para aunar fuerzas entre ellos y tejer redes con las demás comunidades. Fue, junto con otros, uno de los muchos momentos motivantes de este encuentro. También se constató la necesidad de aunar luchas y establecer objetivos comunes. Las prácticas institucionales y los medios expanden la lógica del “divide y vencerás”. En España, por ejemplo, hay un discurso que habla de refugiados (“buenos”) y migrantes económicos (“malos”); en Alemania y otros países de Europa se establecen diferencias entre las distintas comunidades de refugiados: se tramita la solicitud de asilo de los procedentes de Siria si han llegado antes de una determinada fecha, mientras que se deja fuera a los que llegaron meses después. Los afganos, en tanto, sufren deportaciones con frecuencia debido a que el gobierno alemán considera que el país centroasiático es “un lugar seguro”. Estas categorías provocan no sólo una ‘competición por la precariedad’, sino que atomiza a los grupos, impidiendo centrar el foco en la solidaridad y en la lucha contra la política migratoria europea, responsable de miles de muertes. En el encuentro también se realizaron llamadas a la movilización a nivel europeo: marchas contra FRONTEX en la sede de Varsovia, conferencias en Viena sobre las ruta de los Balcanes, acciones en recuerdo de la ocupación de la iglesia de Saint-Bernard en París, hace 20 años, propuestas para contactar con los familiares de las víctimas de Tarajal, etc. La criminalización y el auge de la ultraderecha en Europa, lejos de ser motivos para perder la esperanza y amedrentarse, son impulsos para la acción y la elaboración de discursos alternativos. En Alemania, en respuesta a atentados a centros de refugiados con granada, se está fraguando un proceso de empoderamiento y de creación de una narrativa propia en el que participan migrantes y locales. Por último, se apoyó la idea de volver a reunir a la coalición a finales de Mayo en Madrid, aprovechando que durante esos días tendrá lugar la Conferencia del Plan B, plataforma creada por diferentes activistas y políticos, en la que destaca la figura del exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis, y que busca plantear una nueva Europa a partir de la construcción de redes paneuropeas. Sin duda, el camino a seguir contra la criminalización de la migración es tejer redes entre las comunidades migrantes, y entre éstas y las organizaciones con intereses compartidos, con el fin de crear esa sociedad intercultural y solidaria que muchas queremos. La Conferencia Internacional de Hamburgo camina en esa línea de establecer vínculos y unir fuerzas. Por Yeison García (Comisión CIE’s – SOS Racismo Madrid)
Manifiesto de las Jornadas Antirracistas 2016
Celebramos un año más las Jornadas Antirracistas: una serie de actividades culturales y reivindicativas organizadas en el marco del Día Internacional contra la Discriminación Racial, que fue el pasado 21 de marzo, bajo el lema “Tejiendo Redes de Solidaridad”. Y, por ello, queremos una vez más alzar la voz frente a la injusticia, pero ¿cómo hacerlo, cuando hace ya tiempo que parece que nos han robado las palabras?. Solidaridad, acogida, migrantes… son palabras cuya definición creíamos conocer, pero que los acontecimientos nos han arrebatado, para luego devolvérnoslas tergiversadas. ¿A dónde se fue la solidaridad? Esa “oleada de solidaridad”, de apoyo a la causa que movía a miles de personas a buscar refugio en Europa, a la que se sumaban gobiernos europeos e instituciones comunitarias el pasado otoño, ha acabado en una dejación de responsabilidades, y en la aprobación de expulsiones masivas en condiciones que atentan contra el derecho de asilo. El derecho de asilo es tal vez la expresión jurídica más clara del concepto de solidaridad en el ámbito internacional y, lejos de adaptarlo a nuevos retos (cambio climático, crisis alimentarias…), se está poniendo ahora en cuestión por la vía de los hechos. Pagamos para que nuestra solidaridad la ejerzan otros, lo cual es un absurdo, sin preocuparnos demasiado de saber lo que estos otros entienden por ser solidarios. Y esa Europa, definida como “sociedad de acogida”, que ofrece hospitalidad al recién llegado… Acogida en el portal, sin llegar a recibirlo en casa, levantando muros y permitiendo la creación en Europa de campos a cielo abierto que reciben sobrenombres tan escalofriantes como “La Jungla”, y en los que hombres, mujeres y niños malviven en condiciones insalubres. Acogida con condiciones: con acceso restringido a la salud y a los derechos de participación ciudadana. Acogida temporal: con barreras al arraigo y a la reagrupación familiar que dificultan que el que llega se construya un proyecto de vida y se sienta parte de la sociedad que lo acoge. Acogida bajo sospecha: como la que sufre la población musulmana europea cuando el discurso dominante comparte con el ISIS una visión monocroma y violenta del Islam en su conjunto, contribuyendo a la islamofobia. Y por último, cuando ciertas personas pronuncian las palabras “refugiado” o “migrante”, éstas también han cambiado su sentido. La persona refugiada ha pasado de ser un sujeto de derechos a una víctima sin voz: víctima del mal del que huye, pero también víctima de una acogida perversa. A la persona migrante se la criminaliza, se la declara culpable de un delito de trata contra sí misma, al permitir que sus pies se dirijan hacia Europa. Un delito con agravante: buscar una vida mejor. Pero no podemos permitir que nos dejen sin voz y que nos roben las palabras, o que las cambien el sentido: debemos recuperar esas palabras, como solidaridad o acogida, que siempre nos pertenecieron, y no abandonar la batalla de los argumentos y los principios en contra del discurso dominante. Recordemos la solidaridad de tantos colectivos que se movilizan en contra del racismo, la xenofobia y la islamofobia; queremos destacar aquí, en lo local, la reciente creación de la Unión Contra el Fascismo y el Racismo, que se constituyó a finales del año pasado en Madrid, y de la que formamos parte. No menospreciemos la voluntad de acogida demostrada por iniciativas ciudadanas como Bienvenidos Refugiados y otras plataformas similares, que se esfuerzan en trabajar en favor de las personas refugiadas a pesar de la apatía, cuando no de la resistencia, institucional. Miremos con optimismo la fuerza creciente de la corriente de opinión en contra de los Centros de Internamiento de Extranjeros, uno de los focos de vulneración de derechos humanos más flagrantes en nuestro país. El trabajo en red está permitiendo que más y más municipios aprueben declaraciones en contra de los CIEs. Seguimos esperando, a este respecto, que el pleno del Ayuntamiento de nuestra ciudad declare Madrid “Ciudad Libre de CIEs”, como ya ha sucedido en Barcelona o en Valencia. Plantemos cara en la batalla del discurso, cuestionemos los lugares comunes, las visiones socialmente asumidas que generan el racismo más cotidiano, los micro-racismos. Combatamos los estereotipos negativos en nuestro día a día: en los medios de comunicación, en el trabajo, e incluso, a veces, entre familiares y amigos. Permanezcamos atentos ante situaciones de discriminación y agresiones de carácter racista y xenófobo en nuestra sociedad; no olvidemos que se calcula que el 85% de las agresiones por delitos de odio no se denuncian. Aún tenemos mucho trabajo por delante. Así pues, respaldados por la multitud de experiencias positivas de solidaridad, de acogida y de lucha en favor de los derechos que existen, debemos actuar en red frente a la involución en el respeto de los derechos humanos en Europa, frente a la inactividad de gobiernos e instituciones, y frente al aumento de actitudes racistas y xenófobas, que, aunque en España no se han traducido en representación parlamentaria de fuerzas de ultraderecha, sí amenazan la convivencia. Frente a todo esto, y en contra de todas las decisiones políticas e institucionales que, por acción u omisión, están fomentando el racismo y la xenofobia. Porque, como escribió Blas de Otero: “Escribo en defensa del reino del hombre y su justicia. Pido la paz y la palabra”. NO AL RACISMO Y A LA XENOFOBIA
Manifiesto Jornadas Antirracistas 2015
Madrid, 13 de marzo de 2015 Este año hemos querido dedicar las Jornadas Antirracistas, con motivo del 21 de marzo, Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, a las mujeres migrantes, mujeres olvidadas e invisibles que en ocasiones son víctimas de abusos y graves vulneraciones de derechos humanos. Pero a su vez mujeres que a pesar de esas vulneraciones son fuertes, luchadoras, proactivas en la búsqueda de otro camino, otra oportunidad a su realidad. Que no se rinden, que siguen emprendiendo caminos a pesar de las dificultades que atraviesan antes, durante y a la llegada a otro país que no es su país de origen. Que siguen llegando a este país en embarcaciones precarias aun estando embarazadas para encontrar otra realidad y oportunidades para su vida y sus hijos e hijas. La frontera, en la valla, en el mar y en el aeropuerto, es más alta para las mujeres migrantes. Ellas sufren la discriminación tanto en sus países de origen donde se las dificulta el acceso a los derechos sociales y a las posiciones de poder, en el trayecto migratorio donde son usadas como moneda de cambio y en el país de acogida, donde son víctimas del racismo institucional que las acosa con redadas, Centros de Internamiento y Expulsiones. Desde SOS Racismo Madrid queremos alzar nuestra voz para visibilizar su situación y el sufrimiento provocado por una sociedad injusta y desigual que en muchas ocasiones las convierte en víctimas de explotación laboral y sexual, de agresiones, racismo y discriminación. El trabajo doméstico y la trata de mujeres son dos realidades poco conocidas y que afectan duramente a las migrantes en España. En el ámbito laboral las mujeres migrantes sufren de forma agravada la discriminación de género y la brecha salarial que afecta a las mujeres en España. En estos momentos de crisis, muchas familias de personas migrantes que residen en España son soportadas por las mujeres que son las únicas que proporcionan sustento económico a través del sector del servicio doméstico, del entramado de los cuidados. Pero, ¿a costa de qué? Vemos cómo mujeres que buscando un futuro mejor para los suyos, emprendieron su viaje con la responsabilidad de mantener a su familia, sintiendo la culpa de abandonar a las personas que dependían de ellas. A su llegada a España, se encuentran adoptando un rol de cuidadoras de dependientes ajenos a su familia: cuidan a menores, que no son los suyos, cuidan a mayores que tampoco son los suyos, posibilitando que otras mujeres pueden acceder al mercado laboral. De esta manera, se da la paradoja de que se está luchando para que determinadas mujeres (españolas, de clase media) consigan la igualdad, mientras otras (extranjeras y pobres) las sustituyen en el rol que hasta el momento estaba reservado a las primeras. Las organizaciones no gubernamentales y agentes sociales que se dedican a la intervención socio jurídica con mujeres empleadas en el servicio doméstico llevan poniendo de relieve desde hace mucho tiempo las situaciones de abusos y la dificultad de visibilizarlos en un ámbito tan privado e íntimo como el domicilio. En paralelo, desde SOS Racismo Madrid queremos gritar alto y claro “No a la trata con fines de explotación sexual”. Esta forma de esclavitud recorre las calles, polígonos, pisos clandestinos y clubes de las calles de Madrid. Si bien la trata de seres humanos engloba diferentes formas de explotación, en la explotación sexual el 95% son mujeres y niñas, y el 99% extranjeras. Se trata de mujeres, pobres y extranjeras que son cosificadas en nuestro país y usadas una y otra vez, despojándolas de cualquier derecho inherente a la persona. El desconocimiento del idioma, la irregularidad de su situación administrativa o el miedo que se genera en la víctima impiden la persecución de este delito. A ello se suma la escasa voluntad política mostrada para acabar con esta lacra de nuestra sociedad, probablemente motivada porque es un problema que afecta, en su mayoría, a mujeres, pobres y extranjeras. Durante esta semana celebramos las Jornadas Antirracistas 2015, para conmemorar el 21 de marzo, Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, este año reivindicando la triple discriminación que sufren muchas de las mujeres migrantes, ser inmigrantes, ser mujeres y ser pobres. Por la igualdad y no discriminación en ningún ámbito de la vida de las personas. comunicación@sosracismomadrid.es
Nuevos vuelos de la vergüenza a Georgia y Nigeria: continuamos la lucha

Los vuelos de deportación, ya se efectúen en vuelos comerciales o en aviones especialmente fletados para tal finalidad, siguen teniendo lugar prácticamente de forma mensual. La identificación y denuncia de estos vuelos es relativamente reciente, pero los vuelos de deportación no son ninguna novedad, y existen datos de vuelos masivos de expulsión desde finales de los 90. A partir de 2012, la colaboración entre diferentes colectivos, la mayoría integrantes de la campaña por el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), comenzó a hacer posible la denuncia anticipada de los conocidos como vuelos de la vergüenza, y alertar a los ciudadanos de los países involucrados del peligro que corren ante la inminencia de un vuelo organizado. En esos días previos a la salida del vuelo se producen un mayor número de redadas racistas con el fin de detener a ciudadanos de una determinada nacionalidad para llenar el avión, en algunas ocasiones previo paso por el CIE. Los vuelos de deportación son también conocidos por la violencia que se ejerce en el dispositivo policial que los controla, que ha llegado a provocar víctimas mortales. Después de la muerte de una persona en el transcurso de una deportación, el Gobierno promulgó en 2007 un protocolo de actuación para las repatriaciones que, entre otras cosas, recoge los casos en los que se podrán utilizar medidas coercitivas como inmovilizaciones o el uso de sedantes. Uno de los mayores inconvenientes para la documentación de estos vuelos es la escasa información de lo que sucede en ellos, que proviene de una fuente en muchos casos única y, por lo tanto, fundamental: las personas deportadas desde sus países de origen. Cabe destacar que la complicidad de los países de origen es un factor esencial que permite estas deportaciones. Consciente de ello, el Estado español gasta grandes cantidades de dinero para asegurar que los países de destino aceptan a los repatriados a través de ofensivas diplomáticas que, en ocasiones, se traducen en el aumento de la ayuda al desarrollo para los países que faciliten las deportaciones. Otro actor imprescindible para que las repatriaciones se lleven a cabo es Air Europa, del grupo Globalia, la empresa que obtuvo el monopolio de los vuelos de deportación para el período 2013 – 2015, que tiene un contrato con el gobierno español de más de 24 millones de euros. El pasado 14 de enero el Gobierno español publicó el anuncio de la nueva licitación de este contrato, cuya ejecución está prevista para el 1 de mayo, para los años 2015 y 2016. La Campaña contra los Vuelos de la Vergüenza está impulsada por los colectivos pertenecientes a la Campaña Estatal por el Cierre de los CIE, de la que forma parte SOS Racismo Madrid. La campaña se lleva a cabo a través de diferentes medios y acciones, y su objetivo prioritario es visibilizar la existencia de los vuelos de deportación para conseguir acabar con ellos. Las redes sociales son una herramienta esencial para denunciar hechos como la complicidad de Air Europa, o avisar de próximos vuelos. Y tanto o más lo son las acciones informativas en los casos de vuelos comerciales: en estas acciones se informa tanto a la tripulación como a los pasajeros de los aviones de la presencia de personas migrantes que van a ser deportadas a la fuerza. Ayer 4 de febrero, tres activistas de la campaña acudieron al aeropuerto a la una de la tarde para informar a los pasajeros del vuelo LO 434, con destino a Varsovia y que hacía escala en Georgia, de que en su avión la policía pretendía hacer viajar a la fuerza a un ciudadano georgiano, a quien se expulsaba del territorio nacional por una falta administrativa, como lo es no tener su documentación en regla. Además, esta persona había solicitado asilo porque su vida corre peligro en su país, y su petición fue desatendida. No se trata de un caso aislado. Los pasajeros, en general, acogieron la información con interés y sorpresa, y se mostraron dispuestos a manifestar su rechazo a la tripulación frente a este tipo de prácticas. Muchos pasajeros nos contaron que nunca habían oído hablar de estas deportaciones. Tampoco de los Centros de Internamiento de Extranjeros. Es necesario que la sociedad conozca estas realidades injustas para que puedan pronunciarse. De hecho en ciertas ocasiones la actitud de los pasajeros ha sido crucial para detener algunas deportaciones. En la madrugada de ayer se efectuó otro vuelo de deportación a Nigeria, organizado por la Comisaría General de Extranjería y Frontera, que tenía previsto llegar a Lagos a las 7 de esta mañana. Las repatriaciones a Nigeria continúan a pesar de la situación que vive el país, donde han sido asesinadas más de 2.000 personas y otros miles se han visto obligados a desplazarse como consecuencia del violento avance del grupo terrorista Boko Haram, que tiene atemorizada a la población nigeriana. Ante esta situación, la deportación podría suponer grandes riesgos para las personas que han sido expulsadas a la fuerza. Algunas personas procedentes de Nigeria y otros países en conflicto intentan solicitar asilo desde el su encierro en el CIE, aunque, como ocurre en la frontera, resulta un lugar demasiado hostil para que alguien se decida a contar su historia y pedir ayuda. Además, el mecanismo para hacer la solicitud, que se realiza a través de un buzón dirigido al director, resulta arbitrario, genera indefensión al no ofrecer ninguna garantía y es del todo inadecuado ante la gravedad de las situaciones de las que estamos hablando. De esta manera, la mayor parte de las solicitudes de asilo no son ni siquiera tramitadas. Para más información sobre los Vuelos de Deportación, click aquí
Manifiesto ante la redada europea contra personas migrantes «Mos Maiorum»

Manifiesto de 37+ colectivos de la sociedad civil ANTE LA REDADA EUROPEA CONTRA PERSONAS MIGRANTES ‘MOS MAIORUM’ PREVISTA DEL 13 AL 26 DE OCTUBRE Una traducción literal de la expresión latina Mos Maiorum podría ser “las costumbres de nuestros mayores”. Si nos detenemos a pensar cuáles son esas “costumbres” que “nuestros mayores” nos dejaron, en este país que ha vivido históricamente tanto la realidad de los que llegaron a nuestra tierra como la de los que se tuvieron que ir, nos vienen a la mente valores como acogida, hospitalidad, actitud de servicio y disponibilidad para el que llegaba hasta la puerta de nuestra casa con una necesidad. Mos Maiorum, irónicamente, es también el nombre que el Consejo Europeo ha decidido darle a su nuevo operativo continental de captura de personas migrantes. El supuesto objetivo, expresado en el documento oficial compartido por los medios, es “recopilar información relevante con el fin de investigar y desarticular grupos de crimen organizado”. A lo largo de la semana, España ha confirmado su participación en el operativo sin dar más información ni señalar los procedimientos que seguirá este operativo policial en nuestro país. Foto: Edu León http://www.fronterasinvisibles.org/Fotos-de-Madrid,15.html Huyendo de la traducción literal, Mos Maiorum era entendido en la antigua Roma como el conjunto de leyes que una persona debía de observar dentro de la sociedad romana. Desde ese mismo respeto a la ley, y con la precaución y las sospechas que el precedente que otras operaciones similares como Perkunas (2013), Aphrodite (2012), Balder (2012) o Demeter (2011) han dejado, las asociaciones y colectivos abajo firmantes EXIGIMOS al Ministerio del Interior: • El absoluto respeto a los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, y muy especialmente de las personas migrantes, con independencia de su situación administrativa, garantizando su seguridad jurídica y personal, que no van a ser sometidos a identificaciones ni detenciones arbitrarias y que bajo ningún concepto se van a aplicar criterios de perfil racial o étnico. • La mayor transparencia en la gestión del operativo que por su grave afectación de derechos fundamentales tiene que ser objeto de control judicial y escrutinio público como garantía democrática de que las operaciones de seguridad se realizan sin menoscabo de la libertad de los ciudadanos. Desde los colectivos firmantes, animados por la Declaración de los Derechos Humanos que reconoce el “derecho de toda persona a disfrutar de una nivel de vida adecuado y la obligación de comportarnos fraternalmente” DENUNCIAMOS: • Que la actual política de cierre y control de fronteras ejercida por el Ministerio del Interior – y amparada por Europa -obliga a los refugiados y a los migrantes a elegir rutas cada vez más peligrosas que les somete a situaciones de mayor vulnerabilidad. • Que los instrumentos de control, como la operación Mos Maiorum, son utilizados para justificar redadas con un claro perfil racial (absolutamente ilegales según la legislación española) que criminalizan a las personas migrantes al ser sometidas a identificaciones y detenciones en lugares públicos. Afectando a su dignidad personal y conculcando sus derechos fundamentales. • Que las políticas de gestión de las fronteras exteriores de la Unión generan 8 muertes diarias tan solo en la FRONTERA SUR, así como un número importante de heridos Asimismo, las asociaciones y colectivos firmantes, informamos que a lo largo de los 13 días previsto que dure el operativo estaremos realizando labores de vigilancia y observación de los Derechos Humanos así como denunciando públicamente cualquier atentado contra los mismos que pudiera darse durante dicha operación: Mos Maiorum. Madrid 13 de Octubre de 2014 Colectivos firmantes hasta la fecha: Coordinadora de Barrios, SOS Racismo Madrid, Red Acoge, Por un Mundo + Justo, Colla Xicalla, Asociación Apoyo Coordinadora de Barrios de Murcia, Psicólogos sin Fronteras, Brigadas Vecinales Observación DD.HH., CGT, Convivir sin Racismo, Asociación Integrando, SoS Racismo Guipuzkoa, Foro Galego de Inmigración, Andalucía Acoge, InmigraPenal, Red Interlavapies, Colectivo Agar, Madres Unidas contra la droga, Círculo Podemos Inmigrantes Madrid, Pueblos Unidos, CP San Carlos Borromeo, Asociación Madres contra la Represión, Cristianos y Cristianas de Base de Madrid, Centro de Defensa y Estudio de DD.HH., Cerremos los CIE – Ferrocarril Clandestino, Karibu Amigos del Pueblo Africano, Asociación La Tavaya, As. Vecinal “Madre de Dios”, As. Desarrollo Comunitario “Buenos Aires”, Movimiento ATD Cuarto Mundo, Valencia Acoge, Asociación civil Jarit, Campaña CiEsNo, Fundación Acción Pro Derechos Humanos, Centro Documentación Contra la Tortura, Asociación sin Papeles de Madrid Para leer más sobre las redadas racistas: Informe Identificación policial por perfil étnico en España. Tirant lo Blanc 2013 Open Society. España: Reclamación administrativa contra el ‘perfil étnico’
Conclusiones preliminares de la Comisión de Derechos Humanos que ha visitado Melilla entre el 3 y el 6 de Junio de 2014

COMUNICADO Integrantes de la Campaña Estatal por el Cierre de los CIES, de la Coordinadora Estatal para la Prevención y Denuncia de la Tortura, del Grupo de Acción Comunitaria, y del Observatorio del Sistema Penal y Derechos Humanos de la Universidad de Barcelona, hemos constituido una comisión de Observadores de Derechos Humanos que ha visitado Melilla entre el 3 y el 6 de Julio. Desde esta Comisión elevaremos dentro de 15 días, ante la gravedad y urgencia de la situación que nos hemos encontrado, un Informe ante el Sub-Comité de Prevención de la Tortura de la ONU así como ante el Comité Europeo de Prevención de la Tortura del Consejo de Europa. A través del cual se les solicitará que realicen una visita urgente para que evalúen directamente las vulneraciones de derechos en que están incurriendo los Estados Español y Marroquí. Desde la Comisión, como conclusión de esta visita, queremos trasladar al conjunto de la sociedad nuestras conclusiones preliminares, las cuales serán desarrolladas debidamente en el Informe. Cabe destacar que en su trabajo la Comisión nos hemos reunido con diversas organizaciones locales que trabajan por la protección de los derechos humanos en la zona, entrevistado con personas que están en el CETI, realizado acompañamientos a personas enfermas a centros sanitarios, y recorrido el perímetro fronterizo. 1. Violencia policial a ambos lados de la valla contra la población migrante: En la visita uno de los puntos centrales ha sido analizar los protocolos de actuación y las prácticas de las fuerzas de seguridad marroquíes y españolas, así como las consecuencias de éstas. Hemos constatado las siguientes situaciones o prácticas vulneradoras de derechos: a. Violencia de las fuerzas auxiliares marroquíes contra la población en tránsito migrante. Las organizaciones locales e internacionales que llevan años trabajando en la zona han venido denunciado que el uso de métodos de tortura y la aplicación de malos tratos por parte de la policía marroquí es una constante. Mostramos nuestra preocupación por el recrudecimiento de dicha situación, ya que el control policial a los campamentos del Gurugú ha aumentado, así como se han producido actuaciones que se han saldado con numerosas personas heridas. De hecho, las organizaciones están investigando la muerte de al menos 5 personas en los últimos meses. En un video ( http://vimeo.com/98687161 ) grabado el 18 de Junio de 2014 en un intento de salto a la valla se puede ver una actuación en la que las fuerzas auxiliares marroquíes aplican mecanismos de tortura y malos tratos para evitar el salto a la valla. Asimismo, es importante destacar que tanto en esta ocasión como en otras, los malos tratos o la tortura se han producido después de una devolución “en caliente” ilegal. Las actuaciones de las fuerzas de seguridad marroquíes se producen debido a los acuerdos en materia de cooperación en control migratorio suscritos entre la Unión Europea, España y Marruecos. Entendemos que la UE y el Estado español son también responsables de corroborar que en la aplicación de un acuerdo del que son parte no se producen vulneraciones de Derechos Humanos. b. Violencias ejercidas por las fuerzas de seguridad españolas Se ha constatado que en los últimos meses se han producido situaciones de malos tratos, principalmente en el momento de dar el salto a la valla, protagonizadas por las fuerzas policiales españolas. En una de dichas actuaciones, que llevaron a cabo Unidades de Intervención Policial (UIP) el pasado 24 de Abril, se saldó con al menos 50 personas heridas. En dicha intervención policial asimismo se lanzaron gases directamente a la cara de varias personas que se hallaban en la valla, a más de 5 metros de altura, poniendo claramente en riesgo su integridad física. En los días en que la comisión ha estado presente en Melilla no se ha producido ninguna entrada en el Estado español mediante la valla, pero si que hubo un intento en el que la Comisión estuvo presente, en la que uno de los agentes afirmó a estas personas “Tengan cuidado, que estos cuando saltan os pueden pisar, pegar o morder. Váyanse por su propia seguridad”. Entendemos que dicha afirmación es preocupante y podría dejar entrever una falta de control sobre los agentes actuantes en este tipo de situaciones, que corroboran lo manifestado por las organizaciones locales. c. Instalación de una nueva valla de concertinas en territorio marroquí La comisión ha visitado Melilla en un momento en que el Gobierno marroquí está construyendo una valla de unos 3 metros de altura que contará con tres filas de concertinas (tipo de cuchilla que también se emplea en la valla española). Queremos denunciar que la instalación de dicho dispositivo puede aumentar significativamente el número y la gravedad de las heridas de las personas que intenten acceder al Estado español por la valla. d. Las devoluciones en “caliente” ilegales Las organizaciones locales han documentado en los últimos meses que en la mayor parte de los accesos mediante la valla a Melilla se han producido devoluciones directas a Marruecos, sin respetar el ordenamiento legal vigente. Queremos recordar que recientemente se ha publicado un Informe titulado “Expulsiones en caliente: Cuando el Estado actúa al margen de la ley2” en el que denuncian la ilegalidad de dicha práctica policial, llegando incluso a afirmar que “la decisión, ejecución y colaboración activa y pasiva con las expulsiones en caliente incurriría en responsabilidad penal y disciplinaria”. 2. CETI → A través de diversas entrevistas con las personas y organizaciones que trabajan en Melilla hemos tenido conocimiento de que el CETI de Melilla registra una ocupación tres veces superior a su capacidad máxima (480 plazas). Esta situación genera hacinamiento e imposibilidad de proporcionar la asistencia social y sanitaria adecuada y propicia un incremento de la tensión entre las personas internas y el consiguiente aumento de la conflictividad. Sobre el terreno hemos podido detectar el importante número de personas sirias susceptibles de protección internacional, en tanto que desplazadas por el conflicto bélico desencadenado en su país de origen. Estas personas no ejercen su derecho a la solicitud de asilo ya que saben que comporta
Libro «Paremos los vuelos. Las deportaciones de inmigrantes y el boicot a Air Europa»

Cada año, el Estado español fleta más de cien vuelos de deportación para la expulsión de miles de personas migrantes. Las compañías aéreas Air Europa y Swift Air han firmado con el Ministerio del Interior un contrato de 24 millones de euros para la realización de los vuelos de deportación entre los años 2013 y 2015. La Campaña Estatal por el Cierre de los CIE y otros colectivos contra las fronteras hacemos un llamamiento al boicot a estas dos compañías aéreas y a todo el grupo empresarial Globalia, al que pertenece Air Europa. Nos negamos a naturalizar los vuelos de deportación, nos negamos a que formen parte de nuestra normalidad. Si quieres leer la información completa puedes hacerlos pinchando en este enlace: http://www.localcambalache.org/libros/comentarios_libros/paremos_los_vuelos.htm
SOS Racismo afirma que «las concertinas son una muestra de inhumanidad y crueldad.»
El secretario de la Federación Estatal de Sos Racismo, Mikel Mazkiaran, avanza que pedirán explicaciones al Gobierno sobre este asunto vía parlamentaria, máxime cuando el Ejecutivo sabe de la peligrosidad de las cuchillas. A medida que se ha ido conociendo la decisión adoptada por el Gobierno de volver a instalar la antigua concertina en la valla de Melilla y que, de hecho, ya está colocada en tres de los 12 kilómetros del perímetro, las críticas han ido proliferando, desde los sindicatos policiales y la AUGC Melilla hasta organizaciones nacionales pro derechos humanos. Es el caso de SOS Racismo, cuyo secretario de la Federación Estatal, Mikel Mazkiaran, criticó ayer en declaraciones a El Faro, que la recolocación de la concertina se haya realizado casi “a escondidas”. Afirmó que la noticia ha pasado “muy desapercibida”, en especial en medios de comunicación nacionales. Consideró que a todas luces la colocación de cuchillas en la valla de Melilla es “grave”, dado el evidente peligro que supone para la integridad física de los inmigrantes. “El Gobierno sabe perfectamente que este tipo de instrumentos suponen un atentado grave contra la integridad física de los inmigrantes”, afirmó Mazkiaran y recordó que por este motivo el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero procedió a su retirada entre 2006 y 2007. Las cuchillas que conforman la concertina provocan “heridas profundas en manos y piernas”, refirió el representante de SOS Racismo en España y añadió que esto “también lo sabe el Gobierno”. Por ello, Mazkiaran consideró que la reinstalación de este elemento tan lesivo “agrava la situación física de estas personas”. Como iniciativa en protesta a esta decisión del Gobierno, Mazkiaran explicó que a través de algún diputado de la oposición en las Cortes, pedirán explicaciones al Ejecutivo de Mariano Rajoy sobre esta decisión. Desde que el delegado del Gobierno en la ciudad, Abdelmalik El Barkani, informara el pasado lunes de la instalación de la malla ‘antitrepa’ y de la concertina en algunos tramos de la valla perimetral han sido numerosas las voces críticas. En primer lugar, los sindicatos policiales de Melilla coincidieron en posicionarse en contra de esta medida, tal y como expresaron a El Faro esta semana. La UFP, el CEP y el SUP manifestaron en estas páginas sus dudas sobre la efectividad de dicha decisión, pues dijeron que ello no evitará que los inmigrantes sigan saltando. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) fue un paso más adelante y afirmó que la instalación parcial de esta medida, que no impedirá a los inmigrantes saltar la valla, indica a éstos “por dónde saltar y por dónde no” y sugirió la posibilidad de colocar la malla en todo el perímetro. Además, desde la AUGC aseguraron que es cuestión de tiempo que los inmigrantes encuentren la forma de sortear estos nuevos obstáculos. Los sindicatos policiales abogaron por una política de inmigración europea “seria y eficaz”, destinando las ayudas humanitarias que se conceden a los países de origen de estos inmigrantes a una mejora real de la calidad de vida de los ciudadanos para evitar así que se vean obligados a emigrar. En esa política “seria”, los sindicatos policiales señalaron que las partidas económicas deberían estar en todo caso fiscalizadas para asegurar el cumplimiento de estos objetivos. El pasado sábado el delegado del Gobierno en Melilla defendió al instalación de la concertina como medida para evitar que salten los inmigrantes y entren en territorio nacional. Argumentó que esta decisión responde al mandato de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado (CyFSE) en el cumplimiento de esta misión, aunque a él personalmente no le agrade tal medida. “A mí no me gusta que esté la concertina, a mí no me gusta que esté la valla, a mí no me gusta que haya problemas con la inmigración irregular, pero lo que está claro es que hay un mandato que hay que cumplir por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que es que los subsaharianos no consigan entrar”, aseveró El Barkani. Así pues, parece que no hay marcha atrás en esta decisión a pesar de que ya en 2005, tras los asaltos masivos a la valla y las lesiones que sufrían los inmigrantes, suscitaron la denuncia de numerosas ONGs y del propio Defensor del Pueblo, organismo que más tarde aplaudió la decisión de desinstalar la concertina. Amnistía Internacional también se ha pronunciado esta semana sobre la colocación en la valla de Melilla de la concertina con cuchillas. El sitio digital ‘kaosenlared.net’ se hacía eco de la protesta de esta organización, cuyo portavoz en España, Esteban Beltrán, en declaraciones a ‘infolibre.es’, afirmaba que esta medida supone un retroceso en los derechos de los inmigrantes. Además, destacaba que la colocación de la concertina supone obviar la vida de los inmigrantes en aras de primar el derecho de los Estados de “protegerse”. Por último, indicó que ni la malla ‘antitrepa’ ni la concertina disuadirán a los inmigrantes de querer saltar el perímetro fronterizo y sí provocarán un problema añadido que es que los inmigrantes sufrirán graves heridas. Puede leer la noticia completa aquí: SOS Racismo critica que la concertina se haya colocado casi «a escondidas»