SOS Racismo Madrid

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Sofía Zamalloa Serrano

El pasado sábado 13 de diciembre nos reunimos con seis defensores de Derechos Humanos provenientes de México, Guatemala y Honduras. El propósito del encuentro: conocer la línea fronteriza entre el sur de México y Guatemala acercándonos a lo común; alzar la voz en la denuncia a las sistemáticas vulneraciones de los derechos humanos de las personas migrantes.

Los seis defensores de Derechos Humanos llegaron a Madrid tras haber asistido al Intercambio sobre la niñez migrante y la realidad en la frontera sur de Europa y Norteamérica, celebrado en Tánger, Marruecos, gracias al trabajo conjunto de la Asociación Al Khaima y el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova AC (CDH Fray Matías), México. Ellos trabajan o mantienen una colaboración con en esta organización, (www.cdhfraymatias.org) situada en Tapachula, en la región mexicana del Soconusco. Atienden a población migrante, refugiada y solicitante de protección internacional que cruza o va intentar residir en la frontera sur. La mayoría de las personas a las que asisten proceden del triángulo norte de Centroamércia, formado por Guatemala, Honduras y El Salvador. Muchos de ellos son niños y adolescentes, para los que migrar se ha convertido en la única opción en su intento de vivir con dignidad. Jaime Flores, coordinador del Observatorio de Derechos Humanos de Casa Alianza Honduras (casa-alianza.org.hn) incide en que hay trabajar la migración desde el origen, ir a las causas y desarrollar procesos de construcción de buen vivir. El número de menores migrantes está creciendo: a la inoperancia de los Estados de origen a garantizarles derechos básicos como el de la educación o la salud, se une la desprotección total a caer atrapados en las maras o cliclas (pandillas con una estructura delictiva organizada).  Muchos huyen de la persecución de las maras y en su viaje hacía EE.UU. se encuentran con “la realidad del terror que afecta a México”, cayendo en las redes de trata y convirtiéndose en víctimas de extorsiones y secuestros.

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La impunidad en la que se cobija el crimen organizado, responsable de la desaparición forzada de miles personas en su tránsito por México, contrasta con la incuantificable labor que realizan desde La Patrona. Un grupo de mujeres que a diario proporciona agua y comida a los migrantes a su paso por el pueblo mexicano que les da el nombre, La Patrona, en el estado de Veracruz. Las Patronas, conscientes de los obstáculos y de los abusos que encuentran los migrantes al atravesar México, reclaman que les conozcan. En el video que nos mostraron en el encuentro llama la atención el sentir de una de ellas: “No le di a todos, me siento mal, como el corazón que se me ataca”. En este blog nos cuentan en primera persona quiénes son y qué hacen (http://ayudahumanitarialaspatronas.blogspot.com.es/2011/02/la-patrona-mayor.html)

México y España, comparten el ser países de destino, origen y tránsito de migrantes. Cruzar las fronteras de ambos Estados es el anhelo de miles de personas que cada año tratan de llegar al norte, ya sea EE.UU. o Europa, huyendo de conflictos armados, violencia y extrema pobreza. En los dos casos se presentan flujos migratorios mixtos que comprenden tanto migrantes económicos como solicitantes de protección internacional, si bien las legislaciones de ambas regiones distan en su desarrollo normativo, especialmente en materia de refugio y asilo. Las cifras de los migrantes irregulares que atraviesan México en su dirección a la frontera norte con el fin de llegar a los EE.UU. no son exactas. Esto se debe a que sólo se contabilizan las recogidas por el Instituto Nacional de Migración (INM), organismo encargado de la supervisión de la política migratoria y de la gestión de las más de 50 estaciones migratorias (centros de detención para migrantes). Se conoce el número de personas detenidas en las estaciones migratorias y deportadas, pero se desconoce el elevado número de personas secuestradas, desaparecidas y agredidas por las bandas del crimen organizado. La política migratoria enfocada en el control carece de una perspectiva en derechos humanos. La presencia de fronteras cada vez más militarizadas dificulta aún más que se den las garantías mínimas del debido proceso. Ana Isabel Nigenda, abogada y coordinadora de defensa legal en el Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, señala que: “vienen con dignidades tan rotas, que ya no reconocen situaciones de violencia porque están normalizadas”.

Los defensores de Derechos Humanos denuncian la situación en la que se encuentran detenidos miles de mujeres, hombres y niños en las más de 50 estaciones de internamiento repartidas en el territorio mexicano. En muchos de ellos separan a los familiares al llegar, y se ven obligados a compartir los baños y duchas siendo indistinto que seas hombre o mujer.

En este contexto se producen miles de desplazamientos forzados, sin que los países de la región garanticen el cumplimiento de derechos básicos, como la salud o la tutela judicial efectiva. Hay diferencias, pero también mucho en común con la frontera sur de Ceuta y Melilla. Los defensores que nos visitaron trabajan pese a las dificultades fácticas, y las políticas normativas, en visibilizar las vulneraciones de los derechos humanos de miles de personas con nombre propio.

“Quien ha visto la Esperanza, no la olvida. La busca bajo todos los cielos y entre todos los hombres. Y sueña que un día va a encontrarla de nuevo, no sabe dónde, acaso entre los suyos. En cada hombre late la posibilidad de ser, o más exactamente, de volver a ser, otro hombre”. Octavio Paz, El laberinto de la Soledad.

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Número de Registro Autonómico 12.162, en virtud de Resolución de la Delegación del Gobierno en Madrid, dictada con fecha 3 de abril de 1992.