El fútbol base grita “No al racismo y a la discriminación de los menores” en unas jornadas reivindicativas
Durante el fin de semana del 27 y 28 de febrero, SOS Racismo Madrid participó en las jornadas de lucha contra las circulares de la FIFA y la RFEF, que a través de una charla y un torneo infantil gritaron alto y claro un rotundo “No al racismo y a la discriminación de los menores en el fútbol”. Las jornadas comenzaron el sábado a las 19:30 con una charla que bajo el título “Fútbol y menores: la supuesta protección” analizó las consecuencias e implicaciones de una norma discriminatoria como la circular denunciada. Uno a uno los ponentes fueron exponiendo su visión, en un acto que abrió Federico (SOS Racismo Madrid) al que siguieron Caridad García (Izquierda Unida), Naima Biad (Mediadora intercultural y especialista en temas de menores e inmigración), José Sánchez Parra (abogado especializado en temas deportivos), Omar Rahmani (jugador afectado) y Pedro Rodríguez (padre de un jugador afectado). Todos y cada uno desde su perspectiva expusieron su visión del asunto bajo la moderación de Javier Alonso, Presidente del CDE Abantos de fútbol sala y psicólogo especializado en protección de menores. Javier Alonso es uno de los grandes impulsores de iniciativas para exigir la igualdad de todos los menores, aunque muchas veces se haya encontrado sin respuesta. Como afirma, “la mayoría de clubes han ignorado las peticiones de apoyo que les hemos hecho, pero algunos como los hoy presentes sí se han sumado. En cuanto a las instituciones, el Consejo Superior de Deportes (CSD) sí nos ha respondido a la invitación y habrá una reunión con ellos. La Liga de Fútbol Profesional (LFP) también dice que nos prestan su apoyo”. Pese a estos apoyos, la realidad sigue sin cambiar y surgen pocas soluciones en el horizonte. Entiende que “voluntad no tienen cuando llevamos años y meses luchando muy fuerte y no hemos visto nada en la realidad. Responden un poco a la presión, pero si dejamos de hacerla vuelven a ignorarlo”. Ante esta falta de voluntad, la única solución que parece viable hasta la fecha sería una licencia provisional para los afectados. No obstante, Alonso teme que “no se vaya al fondo de la cuestión con un parche como este”. Uno de los actores que por su poder ayudarían mucho a avanzar serían los grandes clubes, afectados y sancionados por medidas que realmente se han hecho contra ellos. Pero como señala Alonso “los clubes grandes van muy a lo suyo. Contactas con ellos y no te dicen nada porque tienen miedo de las sanciones de la FIFA, pero es que nosotros lo que queremos es que los niños y niñas jueguen”. Con los jóvenes como protagonistas, a lo largo de la mañana del domingo tuvieron lugar los torneos, que juntaron a decenas de niñas y niños de entre 5 y 18 años procedentes de los equipos CDR La Paloma, CFS Artilleros Moratalaz, San Fernando Futsal, AD Escurialense y CDE Abantos FS. Paralelamente se jugaba otra eliminatoria con jóvenes que formaran sus propios equipos. Todos bajo el objetivo de protestar contra la discriminación en el fútbol y solidarizarse con los compañeros que no pueden federarse por la circular. Precisamente uno de los afectados es Alejandro, de 16 años y que llegó junto a su madre el año pasado a España para vivir aquí una temporada. Tras apuntarse al Pozuelo y pasar las pruebas, fue imposible inscribirse ante la negativa de la RFEF, que se amparaba en la circular denunciada para pedir infinidad de papeleos que le permitieran jugar. Ahora, él y su madre Luz María luchan para subsanar esta injusticia y que de paso ayude a otros en su misma situación. Luz cuenta como “es una ley irracional y discriminatoria, quiero crear precedente luchando todo lo que pueda para que no le pase a otros chavales. A mí me parece que es difícil porque estamos frente a una institución que mueve mucho dinero, es complicado. Pero estoy convencida de que lo que solicitamos está ligado a los derechos de los niños, a los derechos humanos, por lo que al final ganaremos. No hay nada más sano que el deporte y más en estas edades”. En este sentido, y poniendo a su hijo como ejemplo, señala que “él solo quiere jugar a fútbol con sus compañeros y ya está. El deporte ayuda a que se alejen de otras actividades nocivas, por lo que no se les tiene que privar de ejercerlo”. Al igual que Alonso, Luz María coincide en señalar la falta de voluntad por parte de las instituciones para ir a la raíz de la cuestión. Apunta a que “la gente evade la situación. Voy, pongo una denuncia y eso lo van pasando de una institución a otra sin que obtenga ninguna respuesta. Yo voy a continuar y seguir hasta donde sea, y espero tener el apoyo de un juez que imparta justicia. Lo ideal es que nos ayudemos entre todos los afectados para que nuestros niños y niñas jueguen”.