La celebración del I Festival Antirracista organizado por SOS Racismo Madrid convirtió a la Puerta del Sol en el centro antirracista de capital durante los días 7, 8 y 9 de junio. Mesas de debate, conciertos y performances permitieron dar visibilidad a la comunidad migrante y racializada en pleno centro de Madrid y reflexionar sobre su situación dentro del Estado español. Las etiquetas #SomosAntirracistas y #FestivalAntirracista en RRSS permitían retransmitir minuto a minuto el desarrollo del evento.
El viernes 7 de junio el festival arrancaba a las 20 h. en el kilómetro 0, reuniéndose en la plaza numerosos asistentes y viandantes llamados por la música y el baile presentes en el acto de apertura.
Las actuaciones a las nueve de la noche de La poesía es mi manta, Muhate, Benia e Ivandoggy, cuyo tema #SomosAntirracistas fue la canción oficial del Festival, cerraron el primer día.
La celebración continuaba el fin de semana, complementando a las actividades varios puestos de bebida, comida y bisutería, así como un punto de venta de merchandising de la asociación SOS Racismo Madrid. Además, el restaurante Dakar proporcionó el catering del día 8, ofreciendo un servicio de comida senegalesa.
La jornada del sábado arrancaba a las 11 de la mañana con el Encuentro de Colectivos, seguido a las 13 h. por la mesa de debate “Disidencias sexo – afectivas y antirracismo” moderada por Jorge Romón y con la presencia de una intérprete de lengua de signos de SIGNAR. En ella, Sudaka Marika, Alex Aguirre y Esther Mayoko Ortega señalaron la importancia de que las personas racializadas tengan a su disposición espacios no mixtos y que sean estas las que lideren la lucha antirracista.
Posteriormente, la asistencia no decaía casi llegadas las cuatro de la tarde cuando se iniciaba la segunda mesa del día. “El antirracismo como lucha política”, una charla moderada por Paula Guerra Cáceres, contó con Gabriela Wiener y Sani Ladan como panelistas. Wiener insistía en cómo un sistema basado en “el racismo, el machismo, el paternalismo y el clasismo ejercido por la población blanca” somete a los cuerpos de las mujeres migrantes racializadas. Ladan, por su parte, señalaba la “historia” como una construcción de los grupos privilegiados que ha servido como “justificación de la explotación y el expolio del sur geopolítico global” y que sustenta el racismo estructural existente.
El día ocho terminaba con el Abya Yala Ball, coincidiendo durante el mes del Orgullo el activismo antirracista y la cultura Ballroom, de gran peso dentro del colectivo LGBT. La expectación por la competición fue tal que la Puerta del Sol acabó abarrotada.
La jornada del domingo comenzaba con otra mesa, esta vez sobre las “Claves de una crianza antirracista”, moderada por Sara Bourehiyi y con las intervenciones de Desirée Bela – Lobedde y Silvia Agüero. Las panelistas comentaron las posibilidades de una maternidad antirracista, y el sesgo de las prácticas y metodologías ginecológicas, que solo atienden a las necesidades de las mujeres blancas.
A las 13 h. coincidían dos eventos. Por un lado, en la Puerta del Sol, Dayana Contreras emocionaba al público con La ciudad de las damas, seguida de la performance de Cangrejo Pro. Me importa una cuerda.
Por otro lado, tenía lugar la charla Snap Bitch! sobre la cultura Ballroom en el Centro de Residencias Artísticas de Matadero, una cultura que supone un espacio seguro que “te cambia la vida”, según relataba Diva.
Después de la comida, llegaba el concierto de La Negri, seguido de la mesa de debate a las 17 h. sobre “Feminismos y alianzas: fortaleciendo la lucha desde lo contrahegemónico”, moderado por Georgina Marcelino. Las ponentes Miriam Hatibi, Jeanette Tineo, Pastora Filigrana, Violeta Assiego y Artemisa Semedo señalaron la importancia de tener en cuenta la perspectiva antirracista y anticapitalista en un feminismo alternativo al feminismo hegemónico.
Finalmente, se producía a las 19 h. el cierre del I Festival Antirracista. Los conciertos de Mora Streetfighter, Vicious, Afrojuice, Anacaona y el DJ set de Putochinomaricón, cerraron un intenso festival en el que el activismo antirracista se situó en el centro de la geografía española, reuniendo a las comunidades migrantes y racializadas que habitan el Estado.
La participación del público superó las expectativas de la asociación, un público que en todo momento estuvo implicado en las actividades y que, junto a los artistas y panelistas participantes, favorecieron la realización de este primer festival organizado por SOS Racismo Madrid. Los colectivos migrantes y racializados se reivindicaron en pleno centro de la capital, reclamando espacios (literalmente) que día a día quedan vedados debido a la acción del racismo estructural.