Comunicado por las declaraciones racistas de la concejala Silvia Saavedra (Ciudadanos)

El pasado 20 de octubre, Silvia Saavedra, concejala del grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, aludió durante su intervención en la Comisión de Participación Ciudadana, Gobierno Abierto y Transparencia, en la que criticaba la cesión de la Nave de Terneras, en Matadero, para el acto ‘Nada que celebrar’, el pasado 12 de octubre, a la obtención de la nacionalidad española por parte de la edil-presidenta de Arganzuela y Usera, Rommy Arce, en los siguientes términos: “parece que cuando adquirió la nacionalidad española, y cuando juraba la Constitución, lo que en realidad estaba haciendo era prometer cargarse España”.

Desde Sos Racismo Madrid queremos denunciar la gravedad de las palabras de la edil de Ciudadanos por cuanto inciden en señalar y diferenciar a los ciudadanos españoles en función de su origen o del modo de obtención de la nacionalidad.

Silvia Saavedra está en su derecho de criticar, si así lo considera oportuno, la decisión adoptada por Rommy Arce en el ejercicio de su cargo, pero no es admisible que dicha crítica se haga en términos personales, llegando a poner en duda el compromiso cívico de personas que, como es el caso de Rommy Arce, no han adquirido la nacionalidad española al nacer.

El comentario de la edil de Ciudadanos parece poner en duda la legitimidad de Rommy Arce en el ejercicio de su cargo por el mero hecho de su origen, hecho que nos parece preocupante, ya que subyace un cuestionamiento de la incorporación en la vida política municipal de madrileños y madrileñas de origen migrante, a los que, en lugar de considerarse como miembros de pleno derecho de la misma comunidad política, se les sigue categorizando en términos de “otredad”.

Las declaraciones de Silvia Saavedra contribuyen a promover la desconfianza hacia la persona que proviene de otro país. Forman parte de un discurso de racismo social, también arraigado en nuestras instituciones, que sitúa a estas personas en un plano de diferencia y pretende obligarles erróneamente a justificar su sentir como ciudadanos de este país, en contraste con aquellos ciudadanos “desde la cuna”.

Madrid es una ciudad diversa lo que es parte de su riqueza y fortaleza. Las instituciones públicas y los representantes políticos deben estar a la altura de la sociedad a la que sirven y representan. A este respecto, no conviene olvidar que, según datos de la Comunidad de Madrid, residen en la actualidad en la misma 1.219.273 millones de personas de origen extranjero, 354.788 de ellos (un 23%) nacionalizadas españolas, y por tanto con plenos derechos políticos, siendo electores y elegibles en todos los procesos electorales*. No podemos dejar que estos derechos se queden en el papel, en un mero reconocimiento formal: es fundamental el pleno empoderamiento político de las personas migrantes nacionalizadas españolas, y que las opiniones vertidas o las acciones realizadas en el ejercicio de estos derechos (sean estas la participación en manifestaciones, el ejercicio del derecho a voto activo o pasivo o la toma de decisiones como cargo público) sea juzgada en los mismos términos que la del resto de sus conciudadanos. En caso contrario, la combinación de inclusión política formal y exclusión política de facto acabará generando no sólo la infrarrepresentación del sentir y de las necesidades de una proporción muy relevante de la población de Madrid (más del 13%), sino tensiones y problemas de convivencia.

Por eso, desde Sos Racismo Madrid hacemos un llamamiento al grupo municipal de Ciudadanos y en particular a la edil Silvia Saavedra para que rectifiquen en sus declaraciones y a todos los grupos municipales en el Ayuntamiento de Madrid para que manifiesten expresamente su compromiso con la sociedad diversa que conforma la ciudad de Madrid y el derecho que tienen todos los nacionales españoles, sea cual sea su origen, de actuar en el ejercicio de sus derechos de nacionalidad como consideren oportuno, y con plena libertad de pensamiento y opinión.

 


 

*Ver al respecto la propuesta de SOS Racismo Madrid para extender los derechos políticos y la ciudadanía plena a todos los residentes.