Protestas, incomunicación, represalias colectivas y agresiones en el CIE de Aluche

El viernes 1 de septiembre, el CIE de Aluche (Madrid) restringió el régimen de visitas dejando a las personas internas  incomunicadas, sin acceso a una defensa legal efectiva y sin poder contar con el apoyo de ninguna ONG, abogadas/os o familiares. Estas medidas de restricción vulneran los derechos e impactan duramente en el estado emocional de las personas que se encuentran privadas de libertad.  A lo largo de ese mismo día, según los testimonios a los que SOS Racismo ha tenido acceso, los hombres no habrían podido disfrutar del tiempo de patio y las mujeres sólo lo habrían hecho durante un tiempo limitado. A su vez, el mismo viernes, se restringió el uso de teléfonos móviles y la comida se sirvió más tarde de lo habitual.

Las restricciones en las visitas, el uso del teléfono y los tiempos del patio, se habrían activado tras una protesta causada por la mala organización de los turnos del desayuno. Según testimonios a los que SOS Racismo ha tenido acceso, la UIP (Unidad de Intervención Policial) entró en el CIE en el momento en el que se estaban sucediendo las protestas. Trece personas huyeron hacia el tejado. La presencia de la UIP genera en ocasiones pánico, especialmente en espacios cerrados y en situaciones de privación de libertad. Lamentablemente, hemos observado que la presencia de la UIP es cada vez más común en el CIE de Aluche. Un joven relata haber sufrido agresiones por parte de varios agentes en el momento en el que bajó del tejado. Según manifiesta, fue conducido a la celda de aislamiento y sometido a un desnudo integral, práctica prohibida por el propio reglamento de los CIE. Según el testimonio, permaneció 24 horas en régimen de aislamiento donde hubiera recibido insultos como “moro de mierda” o “maricón”.

Desde SOS Racismo Madrid denunciamos estas acciones que se utilizan como represalias colectivas a través de restricciones en las visitas, uso de teléfono y tiempo de patio. SOS Racismo Madrid ha presentado una denuncia al juzgado de control así como al Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura por la supuesta agresión y restricciones. En dicha denuncia exige que se esclarezcan los hechos, se diriman las responsabilidades, se repare el daño causado y se garantice el derecho a visitas y asistencia letrada a todas las personas internas en el CIE. Estas restricciones no deben volver a producirse bajo ninguna circunstancia pues en nombre de la seguridad se limitan los derechos de todas las personas encerradas en el CIE.

La violencia que enfrentan las personas migrantes tanto en las fronteras como en los CIE y los vuelos de deportación alcanza niveles intolerables en un Estado de Derecho. Desde SOS Racismo Madrid nos sumamos a las voces de las personas internas que reclaman, una vez más, libertad y dignidad. Exigimos el cierre de los CIE, el fin de las deportaciones y de la violencia en las fronteras.

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